La Suprema Corte de Justicia del estado de Washington, decidió por votación unánime, eliminar la pena de muerte, pues era arbitraria y racista, sumando así, 20 estados de la Unión Americana que prohíben esta sentencia.

La última ejecución llevada a cabo en Washington fue en el 2010 y en el 2014 el gobernador impuso una moratoria que impedía su aplicación, lo cual facilitó la resolución. La prohibición benefició a ocho personas que estaban a la espera de cumplir su condena, la cual fue conmutada por cadena perpetua.

Los 20 estados que optaron por eliminar la pena capital, consideraron que dicha ésta se aplica de manera desigual, pues influye, al momento de dictarla, tanto el lugar en donde se cometió el crimen, como la raza y las condiciones socioeconómicas del acusado, careciendo de la imparcialidad que cualquier ley debe contener.

Con información de Primera Voz y El Heraldo