Rosario Robles Berlanga, exsecretaria de Desarrollo Social (Sedesol), arribó está mañana al Reclusorio Sur de la Ciudad de México para una audiencia solicitada por la Fiscalía General de la República (FGR) por las investigaciones del desvío de recursos conocidas como la Estafa Maestra. “Aquí estoy como lo prometí, vengo a dar la cara” expresó antes de entrar a las instalaciones donde fue citada a declarar. Se espera rinda su declaración frente a la acusación de ejercicio indebido del servicio público.

Alrededor de las 10 de la mañana, Robles llegó acompañada de su hija Mariana Moguel, uno de sus hermanos y su abogado Julio Hernández Barros. Ahí fue recibida por un grupo de extrabajadores de la Ruta 100, quienes le gritaron “corrupta”. Ayer, un juez federal decidió negar la suspensión definitiva a un amparo que tramitó el pasado 30 de julio, con el que buscó tener protección constitucional ante una posible orden de captura.

Con información de Primera Voz