La Unión Europea responderá con una sola voz a las amenazas de Estados Unidos de aumentar los aranceles de determinados productos franceses, en respuesta a un impuesto para las grandes firmas digitales instaurado en Francia, afirmó este martes Daniel Rosario, portavoz de la Comisión Europea.

Rosario afirmó que la Unión Europea tratará de entablar inmediatamente conversaciones con Estados Unidos sobre la forma de resolver esta cuestión de forma amistosa, con el fin de evitar una disputa en el marco de la OMC (Organización Mundial del Comercio).

“Pensamos que la OMC es el lugar donde solucionar cualquier disputa comercial”, recordó, añadiendo que quedaban varias vías abiertas en caso de tarifas estadounidenses excesivas.

El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, quien manifestó su esperanza de una fuerte respuesta europea, se reunirá el miércoles en Bruselas con el comisario europeo de Comercio, Phil Hogan.

Washington amenaza con tasar fuertemente una serie de productos franceses como vinos espumosos, quesos y bolsos en respuesta a la imposición en Francia de una tasa sobre los servicios digitales anunciada el lunes a última hora del día como consecuencia de una investigación abierta en julio del año pasado por el representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), Robert Lighthizer, que concluyó que la tasa francesa castiga a empresas tecnológicas estadunidenses como Google, Apple, Facebook y Amazon.

La propuesta de la USTR, que aún debe recibir el aval del presidente estadunidense, Donald Trump, podría intensificar las fricciones con la Unión Europea y con Francia en particular, aunque no podrá llevarse a cabo antes de mediados de enero, tras un periodo de consulta para examinar eventuales demandas de exenciones.

Por su parte, el gobierno francés tomó contacto ayer con la nueva Comisión Europea para cerciorarse de que, en el caso de nuevas sanciones estadounidenses, habrá una respuesta europea fuerte, señaló hoy Le Maire, quien pidió evitar entrar en esa lógica de sanciones y respuestas.

La tasa francesa impone un gravamen de cerca del 3% al volumen de negocios de compañías tecnológicas en Francia y nace con la vocación de ser una solución temporal en espera de que se concluyan negociaciones internacionales al respecto.

 

Con información de Primera Voz