Dentro de dos años, el cielo de Chengdu, una ciudad China, podría ser alumbrado con una luna artificial, ocho veces más brillante que el satélite natural del planeta Tierra.

De acuerdo con Wu Chunfeng, presidente del Instituto de Investigación del Sistema de Microelectrónica para la Ciencia y Tecnología Aeroespacial de Chengdu, uno de los objetivos del astro ficticio será el ahorro de aproximadamente 173 millones de dólares al año en energía eléctrica.

Pese a que todavía no se difunden las especificaciones técnicas oficiales del proyecto, se estima que será capaz de iluminar un área de hasta 80 kilómetros de diámetro.

Se prevé que la estructura reflejará la luz del sol a través de unas alas que funcionarían como paneles solares. Las pruebas científicas ya iniciaron su curso con el fin de ponerla en órbita, a unos 500 kilómetros de altura, en el año 2020.

Hasta el momento se desconoce el impacto ambiental que esta invención representaría en el planeta y si podría alterar los ciclos naturales de las especies que lo habitan.

Con información de Primera Voz y National Geographic