Ingenieros de Estados Unidos, Dinamarca y Suecia crearon una cápsula para administrar insulina directamente en el estómago. De acuerdo con un artículo publicado en Science, la medicina encapsulada fue suministrada a cerdos y ratas siendo eficaz y semejante a las inyecciones subcutáneas para pacientes diabéticos.

Las personas enfermas de diabetes necesitan inyectarse insulina de manera constante para disminuir sus niveles de glucosa en sangre y medir los valores mediante un glucómetro. En sí, el procedimiento resulta molesto, por lo que los científicos trabajan en dos áreas principales: la creación de métodos indoloros para evaluar la glucosa; y el desarrollo innovador y efectivo de ingerir insulina vía oral.

Ingenieros del Instituto de Tecnología de Massachusetts dirigidos por Giovanni Traverso, desarrollaron una cápsula activa capaz de administrar inyecciones de insulina en el estómago. El cuerpo de la cápsula se forma por dos partes: una tapa de polímero liviana, y una base pesada de acero inoxidable con un orificio. Este material le otorga un centro de gravedad bajo, que, junto a la forma de la cápsula, le permite girar rápidamente y orientar el agujero hacia la parte inferior del estómago. En el interior de la cápsula hay una varilla, un polímero biodegradable con una punta de insulina, unida a un resorte de acero embebido en sacarosa caramelizada.

La acción de la cápsula es simple. Tras su ingesta, ingresa en el estómago y se orienta correctamente. Luego de un breve lapso, el azúcar alrededor del resorte se disuelve y la varilla se inyecta en la pared de la mucosa gástrica. De éste modo, la insulina alcanza el flujo sanguíneo. La microaguja se disuelve y la cápsula abandona el cuerpo de forma natural.

El producto fue experimentado en ratas y cerdos vivos. Durante las pruebas de laboratorio, comprobaron la orientación de la cápsula, y resultó, que la velocidad de giro sobre el lado derecho de la pared estomacal, era más veloz para ángulos de inclinación de entre 30 y 135 grados. En total, se efectuaron 300 pruebas para asegurar la correcta orientación del dispositivo.

Los investigadores observaron que, en comparación con  cápsulas carentes de insulina, los innovadores prototipos fueron capaces de liberar insulina y elevar su concentración en sangre. La varilla que conduce la sustancia solo se incrusta en la membrana interna de la mucosa gástrica sin dañar la capa externa.

Este no es el único proyecto para la mejora de calidad de vida de los diabéticos. En 2017, científicos japoneses inventaron un sistema para suministrar automáticamente insulina sin control electrónico. Cuando la glucosa en sangre sufría un incremento, la permeabilidad del gel en el catéter aumentaba suministrando una dosis superior. El experimento resultó eficiente en pruebas con ratones.

 

Con información de Primera Voz