Mediante un decreto expedido este lunes en el Diario Oficial de la Federación por el aún presidente Enrique Peña Nieto, Sor Juana Inés de la Cruz fue declarada como mujer ilustre.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana –su nombre real- fue reconocida por su aportación destacada en los campos de las ciencias, de las artes y de la cultura nacional. En su momento, su obra atrajo el interés de virreyes, arzobispos, obispos y canónicos, así como de otros poetas y hombres de letras que reconocieron la calidad indiscutible de su escritura, lo que la convierte en una de las principales representantes de la literatura castellana del Siglo de Oro.

El decreto reseña brevemente la vida de Sor Juana Inés de la Cruz, quien nació en San Miguel Nepantla, ahora parte del Estado de México, el 12 de noviembre de entre 1648 y 1651, y su muerte en la Ciudad de México el 17 de abril de 1695 por una epidemia de tifo que afectó al Convento de la Orden de San Jerónimo, donde se infectó al cuidar a otras religiosas enfermas. Del mismo modo, recuerda que durante su vida reunió múltiples conocimientos en retórica, física, matemáticas, geometría, gramática latina, arquitectura, música, entre otros, que quedaron registrados en diversas obras literarias.

Por medio de dicho documento, se instruye a la Secretaría de Gobernación, así como a las dependencias y entidades de la administración pública federal, a realizar los homenajes póstumos y obras necesarias para conmemorarla en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores.

 

Con información de Primera Voz