La compañía petrolera Royal Dutch Shell llegó a un acuerdo con la empresa israelí Delek Group para venderle su participación del 22.45% en el yacimiento petrolífero de Caesar Tonga, localizado en el Golfo de México, por 965 millones de dólares (855 millones de euros).

El yacimiento, en el que participa la filial Shell Offshore, tiene una vida útil prevista de 30 años más. Su explotación actual produce 71.000 barriles de crudo diarios.

La compañía israelí ha calculado que sus derechos sobre las reservas probadas de Caesar Tonga ascienden a 78 millones de barriles, así como a 16 mil barriles de crudo por jornada. Si se mantiene el nivel de bombeo y el precio del petróleo se sitúa en torno a los 60 dólares por barril a largo plazo, el resultado bruto de explotación de Delek se incrementará en 230 millones de dólares (203,9 millones de euros) anuales por la facturación procedente de este campo.

El yacimiento será explotado por Delek en conjunto con Anadarko Petroleum, que tiene el 33,75% de los derechos y es el operador principal, así como Equinor, que ostenta un 23,5%, y Chevron, con un 20,25%.

 

Con información de Primera Voz