El Senado aprobó ayer las cuatro leyes secundarias que regulan la operación de la Guardia Nacional y las remitió a la Cámara de Diputados. La Cámara enfatiza que con esto se dota al presidente de la República con los instrumentos necesarios para combatir la violencia y la inseguridad en el país.

Después de mes y medio de negociaciones intensas, los cuatro dictámenes se aprobaron en bloque, con dispensa de trámites. Incluso la oposición resaltó que se logró una Guardia Nacional con carácter absolutamente civil.

Los coordinadores del PRI, PAN, MC y PRD, Miguel Ángel Osorio Chong, Mauricio Kuri, Dante Delgado y Miguel Ángel Mancera, respectivamente, resaltaron que el grupo mayoritario optó por la legitimidad de las leyes en lugar de imponer su mayoría, y eso llevó al consenso.

Entre aplausos, la Ley Orgánica de la Guardia Nacional, la Ley Nacional del Registro de Detenciones y la Ley del Sistema Nacional de Seguridad fueron aprobadas con 114 votos a favor, cero en contra y una abstención –del senador Emilio Álvarez Icaza–; también la Ley del Uso de la Fuerza, con 110 votos a favor, cero en contra y una abstención.

Sin embargo, la oposición se puso en guardia cuando el presidente de la mesa directiva del Senado, Martí Batres, cerró este primer periodo extraordinario, pero pidió estar atentos ante la posibilidad de que la Cámara de Diputados haga cambios a alguna o las cuatro minutas.

El coordinador de MC, Dante Delgado y el panista Damián Zepeda resaltaron presiones desde la Presidencia de la República para modificar el carácter civil de la Guardia Nacional y advirtieron que sería una traición si en San Lázaro se llevan a cabo cambios que pretendan devolver el fuero militar a los integrantes de la nueva corporación.

Antes de la votación, al fijar postura, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, aludió también a presiones que todavía ayer por la mañana recibió el Legislativo y de inmediato, el senador Delgado advirtió que si los diputados cambian el carácter civil de la Guardia la oposición acudirá a la acción de inconstitucionalidad.

También mencionó que dentro de cinco años, plazo que se fijó en la reforma constitucional para que las fuerzas armadas puedan participar en el combate al crimen organizado y, en general, en tareas de seguridad pública, México deberá tener una Guardia Nacional cien por ciento civil.

Igualmente, el coordinador panista, Mauricio Kuri, reconoció que se escucharon las propuestas de la oposición hasta llegar a un acuerdo que salvó el diferendo sobre el tema de las licencias de los militares que se integrarán a la Guardia Nacional, y resaltó que el gobierno federal se había opuesto a que los soldados y marinos que pasarán a formar parte de la nueva corporación policiaca tuvieran que pedir licencia al instituto castrense respectivo, ya que perderían derechos.

Dicho punto se solventó con la decisión de que pidan licencia, pero sean asignados de manera excepcional a la Guardia Nacional por el Presidente de la República. De esa forma, mantendrán grado, ascensos, prestaciones y, en general, derechos adquiridos y no dependerán del alto mando castrense.

 

Con información de Primera Voz