Según dijo uno de los testigos cooperantes en la Fiscalía de Estados Unidos, una mujer conocida como “Comadre María” regularmente enviaba al capo fotografías de menores de edad.

“Por aproximadamente 5 mil dólares, el acusado o alguno de sus asociados podía hacer que llevaran a la niña de su elección a su rancho para tener relaciones sexuales”, se lee en el documento.

Joaquín niega las acusaciones, las cuales carecen de corroboración y fueron consideradas demasiado perjudiciales y poco confiables para ser admitidas en la Corte”, señalo su defensa.

Con información de Primera Voz y Reforma