La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó que se prevé la formación de una nueva caravana migrante a mediados de enero y advirtió que las autoridades están tomando medidas para evitar que los indocumentados den “portazo” para ingresar a México, como sucedió al final del sexenio de Enrique Peña Nieto, y exista un acceso seguro y ordenado al país.

Ante diplomáticos, la titular de la SEGOB aseveró que como parte de la política migratoria del nuevo gobierno se fortalecerá la atención en los doce puntos de internación terrestre que existen en la frontera sur, y precisó que los interesados en ingresar deberán llenar una solicitud indicando el motivo por el que desean entrar; se recabarán datos personales, huellas dactilares y se fotografiará su rostro.

Advirtió: “quienes rechacen hacerlo no podrán ingresar, en caso de hacerlo por un punto ilegal y en caso de ser detenidos serán devueltos a sus países de origen”. En cambio, a quienes acepten hacerlo se les garantizará la respuesta a su solicitud en forma inmediata o en un plazo no mayor a 72 horas.

Explicó que las personas admitidas podrán obtener su calidad migratoria bajo diversas figuras: “visitante en tránsito hacia otro país, refugiado, trabajador fronterizo y visitante por razones migratorias”. Asimismo, agregó que se tienen ubicados 370 puntos de cruce ilegal de personas e indicó: “vamos a determinar en cuáles es posible instalar a personal de migración para atender a quienes cruzan, y en otros puntos se instalará vigilancia permanente”.

Sánchez Cordero reiteró que la nueva política migratoria se caracterizará por ser humanitaria.

“Es hora que los derechos de los migrantes sean respetados en cualquier país, incluido México. La instrucción es clara y precisa, el trato a los migrantes debe ser el mismo que exigimos en otros países, vamos a empezar por nuestra casa”, enfatizó.

También explicó que, como primer paso, ya existe un programa para que los migrantes trabajen en estados del sur-sureste como Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Oaxaca, que acogieron 700 mil centroamericanos. “Y quiero compartirles que no desplaza a los mexicanos, complementa esta mano de obra”, indicó.

 

Con información de Primera Voz