El gobierno federal respetará todas las concesiones mineras en el país y no se revocarán los permisos, afirmó ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, anunció que durante su gobierno no se firmarán más acuerdos de ese tipo, ya que se ha entregado más de 25% del territorio nacional en los pasados 36 años.

“Hay una cantidad de concesiones para la explotación minera como nunca. Lo que ya entregaron los gobiernos neoliberales no se lo acabarían las empresas ni en mil años, porque dieron por el orden de 40 o 50 millones de hectáreas”, expresó López Obrador en conferencia de prensa.

Sólo en el sexenio del ex presidente Felipe Calderón, aseguró, el gobierno federal dio concesiones por 20 millones de hectáreas. En contraste, entre 1934 y 1940, cuando la población del país no rebasaba 25 millones de personas, Lázaro Cárdenas entregó 18 millones de hectáreas, pero a un millón de familias campesinas, para constituir ejidos y reconocer bienes comunales.

No obstante, garantizó que su gobierno no revertirá los contratos firmados. “Vamos a respetar esas concesiones, esos acuerdos, para que no haya temor, miedo”, indicó.

Agregó que el gobierno federal revisará especialmente las concesiones de plata y oro, e insistió: Se mantienen las concesiones, no se revocan. Así de claro, para que no salgan nuestros adversarios o sus voceros a decir que se está perjudicando a la iniciativa privada o a la inversión extranjera.

El Presidente buscará a los empresarios del sector, en especial a los de origen canadiense, para que trabajen de la misma forma en que lo hacen en su país, es decir, que le paguen bien al minero, que paguen la misma cantidad de impuestos que cubren allá y, sobre todo, que no contaminen.

Aún así, hace tres semanas López Obrador anunció la cancelación del proyecto de explotación de la mina de oro Los Cardones, que se encuentra a cielo abierto y es impulsado por la empresa Desarrollos Zapal.

 

Con información de Primera Voz