Durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizó 9,941 condonaciones de impuestos, lo que evitó que 172 mil 335 millones 775 mil 366 pesos ingresaran a las arcas del Gobierno Federal entre 2007 y 2015.

Calderón condonó durante su sexenio 83,077 millones 217 mil 954 pesos. Entre 2013 y 2015, durante la gestión de Peña Nieto, se condonaron 89,258 millones 557 mil 412 pesos.

Las condonaciones de impuestos son programas de gobierno de corta duración que ofrecen diversos beneficios fiscales a las personas, a cambio de que se pongan al corriente con sus pagos. Aunque perdonan grandes deudas, permiten recuperar recursos que son usados por el gobierno.

Hasta hoy, la lista de impuestos condonados con nombres de contribuyentes y montos no podía ser consultada por el público, ya que los datos eran protegidos por el secreto fiscal. Pero en 2015 el Instituto Nacional de Transparencia determinó que la información relativa a las amnistías fiscales debía ser pública. Sin embargo, el SAT no había hecho público el listado.

Luego de una batalla legal de dos años y medio emprendida por Fundar, Centro de Análisis e Investigación, se logró que el Pleno del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito resolviera una contradicción de tesis, que determina que los nombres y montos de los beneficiarios de condonaciones fiscales deben ser publicados.

Como parte de su reporte Privilegios Fiscales: Beneficios Inexplicables para Unos Cuantos, Fundar determinó que, para que las amnistías sean realmente efectivas, deben ocurrir de manera extraordinaria. “Si se utilizan constantemente, los contribuyentes (sobre todo los más ricos) comienzan a evadir o retrasar el pago de impuestos porque saben que en cualquier momento se les perdonará de nuevo”, señala la dependencia.

Más del 70% de los 172 mil millones de pesos perdonados por el SAT beneficiaron a tan sólo 88 grandes contribuyentes. A pesar de que 7,884 contribuyentes fueron incluidos en los programas de amnistía y en mecanismos de condonación, este grupo reducido dejó de pagar más de 122 mil millones de pesos.

Los impuestos y adeudos fiscales pudieron haber sido perdonados por dos razones: para apoyar económicamente a las personas o para buscar que los contribuyentes incumplidos se regularizaran.

Fundar plantea que los beneficios fiscales pueden otorgarse, por ejemplo, cuando ocurre un desastre natural. “Así, en lugar de que los contribuyentes paguen sus adeudos, el gobierno permite que esos recursos los usen para normalizar su situación económica”.

También existen condonaciones que buscan regularizar a los contribuyentes y son aplicadas para que el gobierno recupere una parte de lo que deben. “Lo más común es que se perdonen multas a cambio de que las personas paguen sus adeudos más grandes, aunque también suelen condonarse impuestos cuando el gobierno implementa una amnistía fiscal”.

Fundar precisa que todas las personas pueden solicitar que sus adeudos sean perdonados, pero en los hechos los principales beneficiarios son las empresas y personas físicas de mayores ingresos.

El pasado 24 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma al Artículo 28 de la Constitución para prohibir las condonaciones y exenciones de impuestos en el país. Sin embargo, la información de alrededor de 201 grandes contribuyentes beneficiados por amnistías fiscales durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto continúa en la opacidad.

Aún después de que el Pleno del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito resolvió una contradicción de tesis que determinaba que los nombres y montos de los beneficiarios de condonaciones fiscales debían ser publicados, los 201 contribuyentes mantienen amparos que impiden su publicación, argumentando que se violentan sus datos personales.

Debido a que cada amparo tiene un trámite distinto y serán resueltos en diferentes momentos, el SAT actualizará paulatinamente la información de los contribuyentes que vayan perdiendo sus amparos.

Aunque estos casos podrían llegar a la Suprema Corte de Justicia, Fundar tiene confianza en que se resuelvan a favor de los solicitantes de información y se contribuya para conocer los privilegios fiscales.

 

Con información de Primera Voz