Rusia seguirá apoyando la legítima exigencia de Cuba sobre el inmediato cese del bloqueo impuesto en su contra por Estados Unidos, subrayó el canciller de Rusia, Serguei Lavrov, al recibir ayer a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez.

“Compartimos con nuestros amigos cubanos la convicción de que es inadmisible la ilegal presión mediante sanciones y reiteramos nuestro enfático rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a Cuba”, afirmó Lavrov, quien señaló que la experiencia de Cuba demuestra el fracaso de la política de imposiciones en las relaciones internacionales y la falta de perspectivas del uso de la fuerza como presión. Agregó que la abrumadora mayoría de países se solidariza con la legítima demanda cubana de poner fin al bloqueo y recordó que, en el anterior periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas –diciembre de 2018–, 189 países votaron contra éste y sólo dos se expresaron en favor de mantenerlo.

El ministro cubano, por su parte, señaló: “estamos preparados para enfrentar las consecuencias económicas de la reciente reactivación del título tercero de la ley Helms-Burton, el cual permite demandar ante cortes estadounidenses a empresas de cualquier país que hagan negocios en Cuba, aunque reconoció que tendrá costos, ya que somos una isla pequeña y Estados Unidos es la superpotencia imperialista de esta época”.

Lavrov volvió a descalificar a Estados Unidos. “Insisto: sin lugar a dudas, la decisión de Washington (tomada el 2 de mayo) contraviene no sólo el derecho internacional, sino la voluntad de la mayor parte de la comunidad mundial”, enfatizó.

Por su parte, Rodríguez precisó que Cuba dio garantías de seguridad jurídica a los inversionistas extranjeros y éstos respondieron que seguirán haciendo negocios legales con la isla.

“Nunca conseguirán doblegar la voluntad de nuestro pueblo”, agregó el canciller cubano, y aseveró que la nueva Constitución de Cuba, aprobada mediante un referendo libre y universal, robustece la soberanía y prohíbe negociar cualquier solución bajo amenaza o presión.

Los ministros ruso y cubano hicieron un repaso de los diferentes aspectos de la relación bilateral y coincidieron en que existe una sólida base para impulsar la cooperación como socios estratégicos, por lo que firmaron el plan de consultas políticas entre las cancillerías para los próximos dos años.

 

Con información de Primera Voz