Consumir bebidas azucaradas está provocando en el país la muerte de 24 mil personas al año. Es una de principales causas de obesidad, enfermedades cardiovasculares y de severos daños en la salud bucal. 

El alto consumo de estas bebidas representa el 70.3 por ciento de la ingesta diaria de azúcares añadidos en la población mexicana.

La atención médica de 14 complicaciones derivadas de cuatro grupos de enfermedades vinculadas con la obesidad, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer de mama y osteoartritis, se estima que en 2017 generó  un gasto total en salud para el sistema público, de las contribuciones de los ciudadanos, de entre $78 mil y $101 mil millones de pesos. 

Este costo representa el 60-78 por ciento del presupuesto asignado al sector salud.

Científicos demostraron lo que pasaría si dejáramos las bebidas embotelladas, ya que una de éstas, el refresco nos aumenta la posibilidad de tener enfermedades serias. 

Los jugos, refrescos, aguas endulzadas se han convertido en bebidas que más se consumen, y se les comienzan a comparar cómo una droga difícil de dejar. 

Resulta que estas bebidas nos enferman y el abandonarlas nos traerían muchos beneficios, por ejemplo, tendremos menos hambre ya que el azúcar artificial contenida en estas bebidas, sobre todo en los refrescos, altera la percepción de saciedad, porque suelen tener de 400 a 800 veces más azúcar de lo normal. 

Evitaríamos vernos viejos, ya que las células conocidas como telómeros se dividen, se acortan naturalmente, el acortamiento se relación con envejecer, el azúcar que contienen estas bebidas acorta la vida de estas células.

Si tienes en mente bajar de peso, abandónalas. Los refrescos, aunque sean bajos en calorías, liberan insulina, esto nos impide bajar de peso, ya que la insulina es una  de las principales hormonas que pueden hacernos almacenar grasa. 

Al dejar de consumirlas tendremos menos enfermedades ya que los refrescos pueden alterar nuestro sistema digestivo, erosionan el esmalte de nuestros dientes y el reflujo, alterando las bacterias del estómago. 

El consumo de cinco por ciento de estos endulcorantes aumenta 18 por ciento el riesgo de padecer diabetes. Además evitaremos fracturas óseas. Los colorantes artificiales de los refrescos contienen fósforo, que a largo plazo daña nuestros huesos, porque se queda por tiempo muy prolongado dentro de nuestro organismo. 

Además, la cafeína que se encuentra en los refrescos deshidrata nuestro cuerpo, lo que nos hace sentir más cansados y con fatiga. 

La Secretaria de Salud (SSa) informó que más del 50% de los recursos del presupuesto en salud se están destinando a atender la obesidad y sus comorbilidades. Ahora ten un nuevo propósito, cuidar de tu cuerpo y bolsillo.

Con información de Primera Voz