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Los extorsionadores, dentro de las prisiones, cómo en el Reclusorio Oriente, hacen cientos de llamadas con celulares que rentan a los internos, e incluso, estas rentas igual que las grandes compañías telefónicas del país, tienen sus propios planes, que incluyen, desde llamada telefónica por minutos, hasta rentar el teléfono por horas y hacer uso de redes sociales, a discreción o en contubernio con los custodios.

Los reclusos que se dedican a la extorsión dentro de la prisión realizan al rededor de 3.7 millones de llamadas al año desde teléfonos celulares y casetas fijas en las cárceles, de estas, una gran mayoría son para extorsionar.

De acuerdo al informe del Instituto Nacional de Telecomunicaciones (IFT) enviado al Senado, de sólo siete penales con población de 20 mil reos ubicados en distintas regiones del país expuso, que cada semana, en un solo penal, se realizan hasta 219 mil 700 llamadas, dejando en evidencia que los equipos bloqueadores de señal son inservibles.

Lalo asegura que los extorsionadores rentan los teléfonos y que otros son de ellos. Que incluso hay sujetos que todo el día están haciendo extorsiones, sin tener que pensar mucho en cuáles reos se dedican a este delito, Lalo, asegura que todos los identifican.

Para realizar esas miles de llamas, los extorsionadores tienen en su poder entre 90 y 120 equipos celulares con los que además de extorsionar y rentar, se mantienen activos en redes sociales y comunicados con el exterior.

-La extorsión y la venta de droga son los negocios más grandes del reclusorio. La extorsión te la mandan por medio de familia y depósitos. Por ejemplo, cuando debes mucha droga: mil, dos mil pesos, ya no entra al reclusorio, te dan número de cuenta y lo depositan.

Sin embargo, en el reclusorio los extorsionadores no son solo los que mandan más allá de las rejas, ya que además de los custodios, que tienen sus propios negocios fijos, dentro de la prisión, existen otras figuras conocidos como “los padrinos”, reclusos que pertenecieron al narcotráfico o que tuvieron nexos con posibles delitos relacionados con delincuencia organizada.

Un joven narcotraficante llegó de Chihuahua, cuando se dirigía al juzgado le encargó a Lalo sus pertenecías, porque es mejor bajar sin nada, ya que los custodios te roban todo lo que lleves, al grado de casi desnudarte, les quitan todo el dinero o si tu familiar te dan dinero tienes que entregarles una parte a los custodios.

-El chico de Chihuahua me encargó todo, y no regresaba, él estaba con el tío de Caro Quintero; lo que hacen aquí (a diferencia de prisiones de los estados) aquí todo el narco: los Zetas, Juárez, Sinaloa son uno mismo.

“El Juanjo”, Juan José Quintero Payán fue el lugarteniente de “El Señor de los Cielos”, traficó cocaína y heroína hacia Estados Unidos, se le consideró, tras la muerte de Amado Carrillo Fuentes, el hombre más importante del cártel de Juárez y maestro de “El Azul”, fue acusado de: violación a Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada, contra la salud en sus diversas modalidades, acopio de armas de fuego y municiones de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, y de hacer operaciones con recursos de procedencia ilícita y crimen organizado.

-Busque al de Chihuahua y el tío de Quintero se enojaba, porque en la cárcel, los ven y todos les quieren sacar dinero. El chavo llego en la noche y el tío de Caro Quintero enojado dijo :’para eso lo querías, lo querías robar’ el de Chihuahua le explicó.

-El vio que yo no tenía nada intereses y me empezaron a jalar a su grupo y conocí a bastante gente de ellos. Van llegando y se van juntando. Pueden ser del Golfo, de Pacifico, una mayoría son Sinaloenses. Ahí estaban dos del Golfo, uno del Pacífico, el tío de Caro Quintero (antes de haber sido extraditado a EE.UU), estaba el de Chihuahua y tres narcojuniors, todos estaban juntos.

-La diferencia en la CDMX es que manda entre comillas el gobierno y en provincia manda el narco. Pero igual, un día llegó una señora con seis chicas muy guapas de Sinaloa, les meten con diablos la comida.

Lalo recuerda que la principal diferencia entre los narcotraficantes presos y la población, son las celdas, que son para cinco personas pero hay hacinamiento, que en el mejor de los casos, cuando son solo 14 o 16 presos la mesa se vuelve cama y con madera hacen una más arriba y arriba del baño donde no hay techo se coloca madera, quedan siete camas, los demás reos deben poner cobijas o conseguir hule espuma y colocarlo en el piso. Diario se mueven a los del piso, para lavar y evitar se hagan animales.

Los padrinos en cambio tienen televisión, donde calentar alimentos, sus camas y baños limpios.

-Los padrinos tienen un dormitorio especial, tienen cancha de tenis. Para entrar tienes que tener permiso de ellos. Incluso tienen jardín. El tío de Caro Quintero tenía dos celdas para él, una era su cocina y otra donde se quedaba. Por ellos hay dinero.

-Acá, por ejemplo, hay un custodio que no te dejaba bañar y hacíamos el titanic. En los botes de agua del baño parabas a todos y el que estaba arriba del baño aventaba todos los botes de agua y caía toda el agua.

-Pagábamos para que no metieran mas gente al dormitorio. Y los que son viciosos no tienen para pagar una celda y duermen hasta 60 presos en una. Te imaginas, si acá que éramos 14 te querías parar al baño tenías que mover a todos. Ellos se amarran a los barrotes de la litera como hamacas y los que no alcanzan lugar se amarran parados a las rejas.

Lalo comenta que las rejas se cierran en las noches con candado y que solo andan a fuera los que pagan: los vendedores de droga y los padrinos; los que venden café y tortas. Puedes pagarle al custodio para que cierre la reja a las diez u once de la noche y no a las siete u ocho.

Para que los presos vean televisión existe una mafia que les renta una televisión de 14 pulgadas a color, sin embargo para Lalo no era viable tentarla puesto que tienes que trabajar y la disfrutaría poco a menos que fuera vendedor de droga.

-No salen todo el día de la celda porque venden droga y solo esperan a sus clientes. Tienen dinero y no salen de la celda. La gente se queja de los internos que debían droga y la mamá, la hermana o la esposa pagaban con cuerpo la deduda. Están enviciados y les vale.

-Un chico tiene una esposa muy bien de cuerpo y le dijo al que le debía ‘te pago con mi vieja’. Al que se la ofrecieron le dijo a la esposa: ‘tu viejo vale madres ya no lo vengas a ver, no vale la pena. Se la voy a perdonar por esta, pero ya vete’

-Se fue como dos meses la chica, el esposo siguió enviciándose y la volvió a vender y ya no sé la perdonaron. La usaban como prostituta con uno y con otro.

En esos negocios los padrinos no se involucran directamente en los cobros de la droga, pero su mando y presencia tiene incidencia de otras formas.

-Las personas que son indígenas tienen su dormitorio aparte, las tratan muy feo, no les dan nada. Los amenazan. La mayoría es gente grande. La mayoría ingreso por siembra de droga, son campesinos, la mitad; la otra cuarta, parte es porque vienen de sus pueblos y no tienen que comer y se meten a un Aurrera o panadería y los de Aurrera son una mierda: por un gansito a uno le aventaron doce años.

-Los internos saben que es gente que no tienen quien las defienda y los tratan mal, muy poca gente los apoya. Cuando llegaba gente de padrinos o narco les daban lo que tenían que pagar de multa para que se regresaran a su pueblo. Hay unos que se mealean. Y otros que los malean y los vuelven chequeras: matan a alguien y tú dices que tú fuiste. Llegan por cinco o seis años y cuando los ves traen condenas de 200 años. Aceptan porque los tienen amenazados.

Lalo explica que hay tres clases de personas que venden vicio: la normal que trabaja sola, la mediana que trabaja para los grandes, y el padrino.

-Cuando cae la bronca todos se tienen que aventar y el no es nada, todos los demás son lo que sea necesario. Son sus códigos. Como te digo, los padrinos generan mucho dinero y empleo con ellos, cada uno jala cerca de 30 personas y éstas cerca de seis más menos, ellos mandan a custodios y hasta autoridades de más arriba les muestran respeto.

Lalo recuerda que incluso el grupo “Tiburón” no se mete con los padrinos como hacen con los demás presos: llegan en las noches y les tiran todo, lo avientan fuera de la celda, la ropa planchada la avientan a fuera y se ensucia. Esto lo hacen como intimidación. El grupo tiburón se forma por custodios, que se les considera de un grupo especial, sin que el gobierno y derechos humanos frenen esta situación.

-Derechos humanos según están. Vi muy pocos visitadores. Hay custodios que están recluidos y siguen soberbios porque los mismos custodios los protegen. Están presos por drogas, por fugas y siguen abusando de los internos y facilitando los negocios.

Es así, como el sistema de reclusión en nuestro país no ejerce las Reglas Mandela, pese a que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha instado a que se acaten las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos, y emitido, constantemente, sus ya conocidas recomendaciones.

Con información de Samatha Lara para Primera Voz