La psicóloga Deirdre Barret, de la Universidad de Harvard, ha estudiado por años el comportamiento de los humanos mientras duermen y en ello ha basado su análisis.

Barret señala que las mascotas sueñan con las personas que los cuidan.

Los perros y gatos tienen un ciclo similar al de los humanos, lo cual incluye el sueño de movimientos oculares rápidos (los ojos de los perros se mueven bajo los párpados, como los de los humanos), con lo que permite soñar vívidamente.

“Por lo general, los perros están muy apegados a sus dueños, por lo que es seguro que sueñen con su cara, con su olor o los ratos en que juegan”, señala.

Anteriormente, una investigación investigación dirigida por Stanley Coren, profesor de psicología de la Universidad británica de Columbia, había descubierto que los perros durante sus sueños, rememoran actividades cotidianas.

Por eso, nuestras mascotas pueden gruñir, gemir o mover las patas, como si estuvieran corriendo, mientras sueñan.

Los expertos afirman que el funcionamiento de nuestro cerebro y el de los canes es muy similar, con la única diferencia de que el humano está mucho más desarrollado.

Los cachorros sueñan más 

Durante el estudio se hicieron varias pruebas en el laboratorio centrando la investigación en el bulbo raquídeo. Estos ensayos llevaron a los investigadores a concluir que los perros sueñan más durante su infancia, aunque sus sueños son más cortos. Esto se debe a que están recibiendo muchos estímulos y asimilando una gran cantidad de información nueva. Por el contrario, los perros adultos tienen sueños más largos, pero en menor cantidad.

Con información de Primera Voz