En 1997 el PRI sufrió su primer gran derrota. Cuauhtémoc Cárdenas alcanzó el triunfo con poco más del 48% de los votos. La capital del país pasó a ser gobernada por la izquierda. El PRD tuvo en el Distrito Federal su principal bastión de votos, y fue así, hasta 2012, cuando todavía salió triunfador con Miguel Ángel Mancera cuyo gobierno ha sido calificado de “decepcionante” y, reconocido, igual que al de Enrique Peña Nieto, de corrupto.

Por sirios y troyanos se ha enjuiciado “el cambio social que se vivió en la ciudad, el desarrollo de la democracia, el de una capital progresista, esto, desde la llegada de Cárdenas, seguido de López Obrador y de Marcelo Ebrard, quienes impulsaron políticas que hicieron cambiar muchos paradigmas.  

Lamentablemente la “izquierda” del gobierno mancerista sufrió una metamorfosis. El equipo de gobierno no tenía nada que ver con quienes antes habían transformado la ciudad,aunque si bien, siguieron impulsando algunas políticas sociales, funcionarios y jefes delegacionales hicieron del gobierno un buen negocio personal.

Por ello, así como la población decidió echar al PRI de la administración federal; igual expulsaron al PRD dela CDMX. Hoy la confianza de los capitalinos es absoluta para Claudia Sheinbaum Pardo; en ella están sentadas las esperanza de que la capital vuelva a ser de vanguardia, pero sobre todo, segura.

La tarea de “salvar” a la ciudad tiene serias complicaciones; no es tarea fácil. La ciudadanía tenemos graves responsabilidades, desde dejar de tirar un papelito, el chicle, la colilla de cigarro, las heces fecales de los perritos, hasta cumplir con nuestros pagos de impuestos, terminar con las prácticas corruptas de: “ahí te va una lanita” para no pagar la multa y así un largo etcétera.

Está el compromiso de la Jefa de Gobierno, igual que Andrés Manuel López Obrador, de hacer de su administración un gobierno austero, honesto, incluyente, transparente y recuperar los derechos que los capitalinos perdimos.

Son muchas las aristas que se debe atender. Fuerte fue la aseveración de Claudia cuando afirmó,responsabilizando al gobierno que le antecedió, de haber hecho uso de recursos para acallar a los medios”. ¿Qué fue lo que quiso decir?; ¿que el “chayo” se repartió para esconder las corruptelas y las ineficiencias del gobierno de Mancera?

Se debe echar atrás las privatizaciones y acabar con el desorden inmobiliario, producto de la corrupción, pero no sólo eso, sino llevar a la cárcel a quienes dieron permisos irregulares, particularmente a los de arriba: uno de ellos, porque ha sido mencionado constantemente como responsable, podría ser el mismo Mancera.

Desde luego el principal problema que enfrenta Sheinbaum es el de la inseguridad, donde el obstáculo cardinal es el de la corrupción, pero también, hay que decirlo, se debe atender las posibles amenazas que enfrentan quienes se encuentran en medio,  por aquello de “plata o plomo”.

Otro de los puntos a atender, que desde luego no es nada fácil, es el relativo a la movilidad. El monstro que significa el número de vehículos que a diario circulan por la ciudad y de personas que vivimos aquí, además de los que llegan del Estado de México y de todo el país. Es una ecuación muy complicada de resolver.

Al revisar el mapa de la ciudad se observa muchos puntos donde la gobernabilidad no existe. Ahí mandan las mafias. Tan sólo como ejemplo habría que voltear a los ejes 1 Norte y 1 Oriente, Héroe de Granaditas y Circunvalación, donde los vendedores se adueñaron de esas vialidades primarias. No hay que olvidar que en tiempos del profesor Carlos Hank González se ampliaron, porque era urgente hacerlo, de lo contrario la ciudad se hubiera colapsado.

En Héroe de Granaditas apenas si dos carriles medio funcionan y el contra flujo de Circulación, y un carril más, es de los vendedores, y así en otros puntos. El problema ahí tiene que ver también con la corrupción.

Uno más es el de la basura.Aquello de separarla sólo quedó en buenas intenciones. En la mayoría de las alcaldías, los recolectores de los camiones sólo aciertan a decir: “fue puro choro jefe”. Requerimos, además, como ciudadanos de una cultura, de hacer conciencia de lo que significan para la salud pública nuestros desechos por miles de toneladas.

En fin, el espacio para comentar sería kilométrico: la falta de agua, el robo de las alcantarillas, el de la energía eléctrica, el grafiti sobre las monumentos históricos, la atención a los indigentes, y así, hasta el infinito.  

La cosa está difícil, bueno,más decente, está cabrona, pero doña Claudia Sheinbaum tiene interesantes colaboradores que no hay que perder de vista como la Secretaria de Gobierno, RosaIcela Rodríguez. Seguramente la más experimentada y con mayor capacidad de su gabinete; Luis Ruiz, ingeniero en transporte del IPN será el Director General de Ingeniería de Tránsito de la SSP, cargo sumamente relevante para la movilidad de la capital; tal vez el de mayor  adiestrado en la materia y Salvador Guerrero Chiprés, Consejero Presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia, algo así como los ojos y el sentir de la población.

Así es que por el bien de la ciudad, buena suerte a todos pero, mejor y exitoso trabajo.

Que no le cuenten

No es lo mismo cambio de gobierno que cambio de régimen. Unos, no lo han entendido; se entiende, y creen que las cosas deben de funcionar igual, otros lo entienden, pero digamos que se hacen pendejos, porque les conviene que las cosas continúen igual, y es que el negocio ya no les sabe a lo mismo. Añoran el pasado que se acaba de ir.

*Periodista.

Especialista Primera Voz, Mario A. Medina