Cuando muchos calculaban que el beneplácito, entre la población, al presidente Andrés Manuel López Obrador caería, si bien no drásticamente, sí de manera importante, esto no ocurrió.

Apenas en días pasados, las encuestadoras Parametría y Consulta Mitofsky sorprendieron a muchos cuando ambas informaron que los resultados de sus consultas señalaban que el mandatario sigue teniendo un amplio respaldo.

A decir de Parametría, si hoy se llevara la consulta de revocación de mandato, ocho de cada diez mexicanos -82%- votaría porque siga en el cargo, contra el 11% por ciento que pediría lo deje.

En tanto, según el estudio elaborado por Consulta Mitofsky, si bien la aprobación de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México “no está en su mejor momento”, el 60.3% lo respalda, dos puntos menos que hace una semana; cuatro y medio abajo que hace 15 días, y 7% menos que el 14 de abril”.

Seguramente estos resultados tienen frustrados a muchos que están apostando a la caída en las simpatías del Ejecutivo federal y para cuando llegue el momento de la consulta de la revocación del mandato López Obrador se tenga que ir.

El presidente ha destacado una y otra vez que los mexicanos estamos frente a un cambio de régimen y no a un cambio de gobierno: “el cambio de régimen significa un cambio profundo, la transformación y regeneración de la vida pública de México”, ha precisado. Vicente Fox prometió que algo parecido ocurriría durante su mandato, pero fue todo lo contrario.

Muchas de las medidas que ha anunciado el presidente morenista desde luego que ha afectado a diversos sectores de la población que, incluso, votó por él; la cancelación de obras ha perjudicado trabajadores comunes y corrientes, a empleados gubernamentales que, igual, se han quedado sin ocupación o quienes llevan más de cinco meses sin poder cobrar sus salarios.

La transición que estamos viviendo no es nada fácil, está siendo dolorosa, porque efectivamente el cambio de no es de gobierno; digámoslo de otra manera, no es una operación ambulatoria, es algo así como una operación a corazón abierto, que va a fondo, donde el especialista debe limpiar todo aquello que pueda perjudicar al paciente luego de una intervención quirúrgica.

Las crisis de los ochenta y noventa trajo la liberalización de la economía. Muchas empresas públicas se privatizaron y los beneficiados fueron empresarios amigos de los presidentes neoliberales que impulsaron un “capitalismo de cuates”, beneficiando precisamente a sus aliados, creando fuertes intereses entre empresarios y políticos fortaleciendo a grupos oligopólicos que se hicieron ricos a manos llenas, lo que ubicó a mexicanos entre los más acaudalados de mundo.

Es claro que esos “cuates”, al menos de los últimos seis expresidentes, después de todos los beneficios que fueron objeto al hacerse de empresas del Estado de todo tipo, hoy se sienten seriamente perjudicados, ven en “peligro” sus capitales, sus negocios.

Por ello no es descartable que detrás de las críticas acérrimas en contra del presidente de López Obrador -algunas lamentablemente bien ganadas-, estén los intereses de los señores del dinero, que sean éstos los que están promoviendo en las redes sociales y que “analistas” de prensa se den vuelo, desde sus medios de comunicación, como nunca lo hicieron antes.

Frente a esta reacción de estos barones del capital y el grave problema de inseguridad que vivimos, nos provoca pensar mal: Detrás de este clima de inseguridad en aumento no es descartable estén esforzados intereses para descalificar a quien hoy habita Palacio Nacional, pero para su ¿mala suerte? las encuestas lo siguen favoreciendo.

Que no le cuenten…
Triste historia la del Partido del Sol Azteca, poco a poco se va extinguiendo, y aunque quiere seguir el ejemplo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que regresó al poder en España, parece que esto no le ocurrirá. En los próximos días en el Senado de la República, la fracción parlamentaria perredista, desparecerá. Al menos una senadora se sumará a la fracción de Morena y otro a Movimiento Ciudadano.

Con información de Mario Medina para Primera Voz