Ser padre es motivo de alegría y un momento muy deseado, donde se olvida por completo el cambio drástico que vendrá con el nacimiento del bebé. 

El cambio comienza desde el inicio del alumbramiento tanto físico para la madre como la relación con la pareja; después del parto los médicos no recomiendan mantener relaciones sexuales unos 40 días, la famosa cuarentena puede que al concluirse aparezcan problemas al retomar la vida sexual. 

Los trastornos que pueden afectar la vida sexual causados a raíz del parto deben difundirse, darse a conocer: la sequedad vaginal  es muy común que aparezca por causa de los estrógenos.

 Después de la concepción nuestro cuerpo libera grandes cantidades de oxitocina y prolactina, afectando directamente la liberación de estrógenos que se ve considerablemente reducida. 

Esta reducción es la causante de la molesta sequedad vaginal. Esto hace que las mujeres afectadas sientan el interior de la vagina seca y tirante. Además, debido a esta sequedad, algunas mujeres pueden incluso sentir cierto picor. Algunos de los problemas que esto puede traer es que aumenta el riesgo de padecer infecciones y, por su puesto, provoca que las relaciones sexuales sean dolorosas, lo que puede acabar generando rechazo en las mujeres afectadas.

Por suerte, se trata de un problema que puede tratarse e incluso prevenir: debemos saber que se trata de algo completamente normal y que para prevenir este tipo de problemas debemos utilizar ropa de algodón y poco ajustada y debemos evitar el uso de tampones, beber mucha agua y evitar alimentos irritantes. 

Si ya estamos sufriendo este problema, los lubricantes de base acuosa son nuestro mejor aliado. Debemos consultar a nuestro especialista cuál es el que más nos conviene.

Otro suceso que puede traer problemas en las relaciones sexuales es la episiotomía. Esta práctica consiste en realizar un corte desde la vagina hacía el ano de entre uno y tres centímetros. La curación de esta herida suele durar entre cuatro y seis semanas. Sin embargo, muchas mujeres siguen sufriendo síntomas causados por la episiotomía semanas después de estar curada.

En ocasiones, la cicatriz que resulta de esta práctica puede producir dolor e incluso falta de sensibilidad en la zona, -situación puede provocar que las relaciones sexuales sean dolorosas durante cierto tiempo-, haciendo que la mujer pierda el deseo sexual.

Las dichas tibias previas a las relaciones pueden ayudar, el uso de lubricantes a base de agua o realizar masajes para recuperar la sensibilidad. 

Finalmente es natural que se dé debilidad en los músculos vaginales ya que tras el parto éstos pueden estar distendido y débiles. La debilidad de estos estos músculos puede dificultar que las mujeres tengan orgasmos. 

La solución está primero en aceptar que es algo natural que le pasa a muchas mujeres, ser paciente y realizar algunos ejercicios vaginales, -ejercicios conocidos como Kegel-, que ayudarán a recuperar la fuerza y elasticidad.

Con información de Primera Voz