Las medidas para combatir el robo y el comercio ilegal de combustibles incidieron en el desabasto en varias zonas del país, luego de que el Ejército Mexicano tomó el control de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX), entre éstas las refinerías.

De acuerdo con datos de la Comisión Reguladora de Energía, PEMEX canceló 103 permisos para el expendio de gasolinas por supuesta venta de combustible robado en Puebla, Guanajuato y el Estado de México, entidades con los más elevados registros de cancelación de estaciones de servicios.

La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (ONEXPO), la unión de asociaciones de gasolineros más grande de México y que representa los intereses de la industria de los hidrocarburos líquidos, insistió en que cada estación está obligada a informar diariamente volúmenes de compra y de venta a la Comisión Reguladora de Energía. El organismo apoya todo esfuerzo de reordenación para abatir el mercado ilegal de hidrocarburos líquidos, dijo una fuente de la agrupación.

Con información de Primera Voz