Un nuevo estilo de gobierno, los peores augurios, un cambio real, exitosa votación del 1.1%, democracia participativa, demagogia, interés general, desprestigio, repercusiones, en general estamos hablando de transparencia, democracia y participación ciudadana, ¿o será que nos referimos a una decisión previamente tomada?

La democracia no puede ser posible sin transparencia, pero se requiere de una ciudadanía activa y realmente participativa, en palabras de Giovanni Sartori, democracia significa el poder del pueblo, pero esta definición tiene un sentido mínimo, cuando se requiere de otras características para que un sistema sea considerado como tal.

Para autores como Shumpeter, los ciudadanos reaccionan ante impulsos que pueden ser racionales o irracionales de acuerdo a la información que posean, la transparencia es sin duda justo en este punto uno de los elementos que complementan la democracia por sus rasgos de certidumbre.

Como polos opuestos hoy existen acusaciones mutuas de hacer oídos sordos y de usar el mecanismo de control de poder y de legitimidad democrática de las instituciones públicas bajo sus propios intereses.

Bentham señala sobre las cinco funciones de la transparencia: evaluación de los gobernantes para premiarlos o castigarlos; rendición de cuentas; control del poder público como una medida para limitar al poder del Estado; fortalecimiento de la autoridad pública generando confianza en los ciudadanos; y detección y corrección de errores para fortalecer a gobiernos.

No se usted, pero yo no encuentro una vinculación entre la transparencia y erradicación de corrupción, con la forma de efectuar una consulta con un método tan cuestionable y me pregunto si lograremos abatir la opacidad, el enojo e indignación por la manera en que se somete o no a consulta el futuro de México.

La Consulta del aeropuerto de la Ciudad de México ha generado críticas e insultos entre partidos, se cuestionan el ejercicio, se desvirtúan los instrumentos de la democracia directa, ¡algunos que ni siquiera la pusieron en práctica, los que no lo han sido y los que dicen serlo se ufanan de ser ¡defensores de los intereses de los ciudadanos contra cualquier acto ilegal! Otros amenazan con recurrir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Si bien es cierto la consulta no tendría por qué ser vinculatoria, y menos cuando aún no se asumen cargos públicos por quienes la realizan, también lo es que el resultado corresponde a un ejercicio democrático, aunque se trate de una pequeñísima parte de la población.

Para alegría de muchos y desagrado de otros tantos, la forma en que se hace política en nuestro país y las modificaciones a las reglas del juego se plantean con cada transición, ello implica un nuevo reto para la sociedad, mucho más con el nivel inusitado del poder del “pueblo” que nos ofrece el nuevo gobierno.

¿Quién gana en realidad?, ¿es Santa Lucía porque resultó la opción para el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, luego de cuatro días de la consulta ciudadana “México Decide” para preguntar a los mexicanos sobre el destino de la obra?

Enrique Calderón Alzati, encargado de la consulta, informó que del 1.1% de la población que votó, el 29% lo hizo por Texcoco, mientras que 69.95 votaron por Santa Lucía.

Se aseguró que la participación superó las expectativas y que se instalaron mil 73 mesas de votación en 538 municipios de las 32 entidades de la República Mexicana. Para participar, las personas sólo requerían presentar su credencial de elector y se presentaron diversas irregularidades como la posibilidad de votar más de una vez, debido a que el sistema se “saturaba” o en algunas casillas ponían tinta en uno de los pulgares y en otras no, además de que la pintura podía quitarse simplemente con agua y jabón.

Después de la divulgación de los resultados, algunos expertos señalaron que el peso llegó a hundirse más de un 0.70 por ciento, a 19.5044 unidades por dólar, otros lo desmintieron, los señalamientos de algunos más fueron que 100 mil millones de pesos invertidos son los que se pierden, que el resultado nos coloca en el peor de los mundos, que “ganó” la opción técnicamente inviable y que lo hace con un proceso manchado donde no hay legitimidad, en fin, ¿farsa o certidumbre? ¿el error de octubre? ¿manipulación? ¿pueblo sabio?, o bien la constante crisis de credibilidad que se replica todo el tiempo con la clase política.

Le propongo una consulta sobre el resultado de la consulta: ¿Qué piensa usted?

  1. La consulta es fiel resultado de lo que piensa la mayoría de los mexicanos
  2. Se trata de una decisión tomada previamente

Saque usted sus propias conclusiones.

 

Con información del Lic. José López Cano para Primera Voz