Un helicóptero tuvo que hacer este lunes un aterrizaje de emergencia en uno de los edificios más altos de la Séptima Avenida, entre las calles 51 y 52. Su único ocupante, el piloto, Tim McCormack,  falleció.

Según los primeros análisis, el aparato sufrió una avería y el piloto optó por buscar el edificio más conveniente para aterrizar, a fin de provocar el menor impacto posible.

El alcalde Bill de Blasio aseguró que “no tenemos indicación alguna de que se trata de un acto de terrorismo, no existe amenaza alguna en la ciudad, ni peligro para los neoyorquinos”.

“Hemos de dar gracias a Dios porque esto podría haber sido mucho peor”, insistió De Blasio.

Con información de Primera Voz