El Congreso de Nuevo León aprobó por mayoría con 35 votos a favor, cinco en contra y una abstención la iniciativa de reforma a la Ley Estatal de Salud, que confiere a personal médico la posibilidad de negarse a atender a personas de la comunidad LGBTTTI.

La medida también considera que la atención puede ser negada a personas indígenas, migrantes, mujeres que quieran abortar y pacientes con VIH, bajo el argumento de “objeción de conciencia”, que supone el derecho a realizar determinados actos o cumplir una orden de autoridad o de una norma jurídica cuando éstas contradicen “los principios éticos o morales”.

La iniciativa fue promovida por el diputado con licencia Juan Carlos Leal, del Partido Encuentro Social (PES) y aprobada por mayoría por los diputados de Nuevo León.

La diputada María Guadalupe Rodríguez Martínez, quien presentó el dictamen, señaló en tribuna que “Recientemente, en México la Comisión Nacional de Bioética expidió el Código de Bioética para el Personal de Salud, en el cual hace referencia al tema en el artículo 28, que a la letra señala lo siguiente: ‘El personal de salud podrá rehusarse a aplicar medidas diagnósticas y terapéuticas que a su juicio pongan en riesgo la vida de los pacientes o su descendencia, bien sea a petición de los propios pacientes, de sus superiores jerárquicos o autoridades institucionales, cuando se oponga a la práctica médica comúnmente aceptada, a los principios bioéticos, a sus capacidades profesionales o a razones de objeción de conciencia’”.

 

Con información de Primera Voz