Alva Johnson, quien pertenecía al equipo de campaña de Trump en 2016, demandó al ahora presidente de Estados Unidos por acoso sexual.

La demandante declaró que el presidente la tomó de la mano y se acercó a su rostro y, aunque ella giró la cabeza para evitar el contacto en la boca, finalmente la besó en la comisura de los labios.

Aseguró que el hecho ocurrió frente a muchos otros integrantes de la campaña antes de un mitin en Florida, el 24 de agosto de 2016.

Johnson comenzó a colaborar en la campaña presidencial de Trump en el estado de Alabama y después ascendió para participar en actos electorales en otros estados del país.

En su opinión, ella no era más que “un objeto sexual que él tenía derecho a dominar y humillar”, tal y como Trump ha hecho con “tantas otras mujeres”.

La excolaboradora señala que estos comportamientos hacen que las víctimas padezcan “alarma física, miedo, vergüenza, culpa e impotencia”, sentimientos que pueden verse exacerbados hasta llegar a una experiencia “absolutamente aterradora” cuando el “depredador” se convierte en uno de los “hombres más poderosos del mundo”.

Al menos 16 mujeres han acusado en los últimos años a Trump de acoso u abuso sexual, pero hasta ahora ninguna presentó una demanda judicial en su contra desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017.

Con información de Primera Voz y Televisa