Michele Mottola, cura de la parroquia de un pueblo llamado San Giorgio en Trentola-Ducenta, cerca de Nápoles en Italia, abusó sexualmente de una niña de 10 años durante cinco meses.

El sacerdote se hizo amigo de la familia de la niña y la invitaba a su casa con la excusa de hablar sobre Dios y el evangelio, cuando en realidad abusaba de la pequeña. La pequeña comenzó a tener un comportamiento distinto con su familia, mostrándose más distante e incluso agresiva con sus padres.

La niña contó los casos de abusos a dos feligreses, quienes no le creyeron. Fue por este motivo que ella decidió grabar los encuentros con Mottola en su celular y entregarlos a un programa de televisión italiano, quien hizo público el caso de abuso sexual.

Michele Mottola fue detenido por la policía y actualmente está en prisión preventiva.

Con información de Primera Voz