Cerca de 500 mujeres pertenecientes a diferentes colectivos feministas realizaron ayer una marcha para protestar por la muerte de la activista Isabel Cabanillas, asesinada a tiros en Ciudad Juárez Chihuahua.

Partieron del Antimonumento, frente al palacio de Bellas Artes, hacia el Senado de la República. En esta ocasión, las participantes de la marcha, anunciada como pacífica, no lograron pintar ni vandalizar ningún monumento histórico y tampoco edificios a su paso.

A su llegada al monumento a Colón, en Paseo de la Reforma, una de ellas lanzó al piso una bomba incendiaria que las policías apagaron con un extinguidor.