José José fue despedido hoy con su música y el aplauso y vítores de sus seguidores.

José Joel y Marysol, los hijos mayores del cantante y Anel Noreña, su primera esposa, iniciaron el homenaje con La nave del olvido y El triste interpretadas por la Orquesta Sinfónica Nacional, que propició algunas lágrimas y gritos de “¡Te queremos, José!”.

Siguieron, de manera sucesiva, las guardias de honor con la familia e hijos del cantante, funcionarios y artistas como Emmanuel o Lucía Méndez.

El público tuvo oportunidad de pasar frente al féretro para despedir a su ídolo. La gente lanzó vivas, aplaudió y mostró su aprecio por la familia mexicana de José José.

Mientras José Joel, Marysol Sosa y Anel Noreña permanecían sentados a un costado del ataúd dorado, en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes los seguidores pasaban frente al féretro lanzando porras y gritos de apoyo a la familia: “Sí se pudo, sí se pudo!”

Personas de todas edades llegaron al recinto para despedir al intérprete de Almohada y hubieran querido permanecer más tiempo adentro del Palacio de Bellas Artes, pero tenían que avanzar rápido, a pesar de que la espera había sido larga.

Todavía había una gran fila que esperaba avanzar desde la estación Hidalgo del Metro, al otro lado de la Alameda Central. En el Eje Central, un grupo cantaba Lo pasado, pasado: “Pido un aplauso para el amor que a mí ha llegado”.

“Viva el Príncipe, te queremos José, te queremos”, se repetía una y otra vez, tanto en el interior como en la explana del recinto cultural.

“Gracias Dios mío, gracias”, balbuceaban algunas mujeres luego de ver el ataúd, rodeado de flores blancas.

“Qué triste fue decirnos adiós” fue la frase plasmada en la gran foto colocada para honrar a José José, misma que parecía sintetizar el ambiente en que llegaron sus fieles seguidores con fotos, flores y sus celulares para inmortalizar el día de la despedida a su ídolo, antes de que la mitad de sus cenizas tengan como última morada el Panteón Francés.

Además de la Sinfónica Nacional, mariachis, un trío huasteco y las voces de tenores evocaron la figura y los temas emblemáticos del cantante, cuyo féretro fue una pieza enchapada en oro de 24 quilates llamado “The Promethean”, un modelo similar al utilizado en los funerales de Michael Jackson, Aretha Franklin y James Brown.

 

Con información de Primera Voz