La conferencia de prensa matutina de hoy fue marco para la inauguración simbólica de la Tercera Conferencia Regional sobre Desarrollo Social en la que participan 28 países de América Latina y El Caribe con un objetivo claro: poner a la igualdad como un principio en toda la región para romper con el paradigma económico que ha prevalecido en las últimas décadas.

En Palacio Nacional se dieron cita con el presidente Andrés Manuel López Obrador Marcelo Ebard, secretario de Relaciones Exteriores; María Luisa Albores, secretaria de Bienestar; Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Marina Arismendi, ministra de Desarrollo Social de Uruguay.

Ebrard indicó que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador quiere ser parte de la causas que convocan a América Latina y el Caribe. “México, como lo ha propuesto el presidente López Obrador, está viendo al sur, quiere ser parte activa, resuelta, comprometida de las causas de América Latina y el Caribe”, dijo.

“Estamos en una rebelión, en un planteamiento en el que la igualdad es el centro de nuestras ocupaciones y preocupaciones. Lo que nos dijeron durante 30 años es falso”, refirió.

María Luisa Albores, secretaria de Bienestar y nueva presidenta de la  Conferencia Regional sobre Desarrollo Social, destacó que la reunión de lo países latinoamericanos tiene como meta construir países más juntos, fronteras más humanas que permitan tener una vida dignas y alianzas con los países de la región y, al mismo tiempo, superar los principales retos: pobreza, desigualdad, brechas en el desarrollo, faltas en salud y seguridad social, déficit en infraestructura, violencia y efectos por la degradación ambiental.

“Hemos aceptado la Presidencia de esta conferencia porque estamos convencidos de que, para lograr que los mexicanos tengan una vida digna con bienestar y tranquilidad, debemos adoptar modelos de desarrollo que tengan en el centro a las personas”, expresó.

Subrayó que “México está de vuelta, México regresa al sur”, y aseveró que, de la mano de los países de América Latina y El Caribe, el gobierno de México impulsará una agenda de desarrollo sostenible donde las políticas se hagan derechos y la ruta sea la igualdad.

Por su parte, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que en la región hay 184 millones de pobres, 62 de ellos en pobreza extrema. Por lo anterior, dijo que “estamos buscando una nueva generación de políticas sociales que sea más universal, garante de derechos y se funde en el principio de que por el bien de todos, primero los pobres’”.

“El problema de desigualdad no es un problema de aritmética. Tenemos que reconocer la dura realidad de nuestra región, porque ahí la pobreza tiene cara de niño, de mujer, de joven, de pueblo indígena”, agregó.

En tanto, Marina Arismendi, ministra de Desarrollo Social de Uruguay y ahora expresidenta de la  Conferencia Regional sobre Desarrollo Social, habló sobre la medición por ingresos y señaló que esta no mide la inclusión social; por ello, “aunque parezca que un 0.1% no es nada, ese 0.1 tiene nombre, rostro, es niña, es niño, es mujer, son personas, son familias”.

“Cuando hay una decisión política, cuando hay convicción, cuando hay compromiso con la justicia social, se puede transformar de fondo y va haber muchos que no van a estar contentos, eso es una realidad”, enfatizó.

Luis Felipe López-Calva, director regional del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, destacó que ésta ha sido una década de mucho progreso, pues alrededor de 30 millones de personas salieron de la pobreza. No obstante, dijo, esta tendencia se detuvo y se revirtió a partir de 2015.

“Estamos aquí para entender qué es lo que está detrás del deterioro reciente. El crecimiento en la región no ha sido insuficiente, la región además, es la más violenta del mundo. Tenemos que hacer que el crecimiento económico sea más incluyente y resiliente a los choques externos”, concluyó.

 

Con información de Primera Voz