Las ventas de automóviles en el país sufrieron una caída de 7.1 por ciento en el mercado nacional, solo se llegó a 1.4 millones de unidades entregadas en 2018, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

La disminución de ventas se debe a la disminución de poder adquisitivo de la población y en la poca capacidad de contratación de financiamientos para la clase media y baja, aunado al cambio de administración en el gobierno del país se generó un impacto en el tipo de cambio. 

Sin embargo, las exportaciones reportaron un alza de 6%, al sumar 3.4 millones de autos enviados al extranjero en el mismo periodo.

En datos, un mexicano tardaría mínimo cuatro años en pagar un auto nuevo en el país, claro, si dejará de comer y todo su salario lo destinará a la compra. 

El incremento en el precio de los productos y lo que implica en gastos tener uno, dificulta el adquirirlo, sobretodo cuando el salario mínimo sigue siendo bajo. 

Con información de Primera Voz