El negocio tan redituable para el consumo de agua embotellada en Mexico es de los más importantes y grandes. Entre el 71 y 98 por ciento de la población consume agua embotellada.

La desconfianza en la calidad del agua, es la primer razón por la que los mexicanos consumen de esta forma el agua. La escasa transparencia en la información sobre el mantenimiento y las mejoras en las redes de suministro y los intereses creados por las grandes empresas embotelladoras provocan que el país azteca esté condicionado por el agua embotellada.

El diario El Universal develo un dato relevante: el 71 por ciento de la población prefiere consumir así el agua, a pesar de que el coste sea un 39% más elevado que consumirla del grifo.

Un estudio de Kantar Worldpanel elevan el porcentaje de familias que consumen agua embotellada hasta el 98%. Las familias que beben agua del grifo en México tienen un gasto mensual de 126 pesos, mientras que las familias que recurren al agua embotellada pagan mensualmente unos 175 pesos (más de 8 euros).

Pese a que la red hidrográfica de México se compone de miles de kilómetros por unos 50 ríos y cuencas que ocupan un 65 por ciento del país, un informe de la Comisión Nacional del Agua, el 60% de estos cursos fluviales está contaminado. Con estos datos podemos imaginar que la mayor parte de las demandas se satisfacen con aguas subterráneas. Cerca del 40% de éstas se abastecen con agua de los acuíferos.

Tampoco ayuda que la gestión de las aguas residuales es ineficiente, vertiendo agua con altas concentraciones de mercurio, arsénico, cadmio, benceno, y heces fecales, entre otros. La ciudadanía tiene poca confianza en el agua del grifo por mala calidad. Esta situación genera que sean tres empresas las que se reparten el negocio de agua embotellada Danone, Coca-Cola y PepsiCo acaparan el 82 por ciento del mercado de agua embotellada.

Con información de Primera Voz