El mayor enemigo de los sistemas de captación de aguas de desecho en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro es la basura. El desperdicio sólido que el Metro de la Ciudad de México recolecta mensualmente en sus instalaciones es de 270 toneladas, informó el organismo.

La generación de basura es la causa de fallas en el desagüe de al menos 115 de sus 195 estaciones subterráneas debido a la obstrucción que provocan envases de pet, chicles, colillas de cigarro y todo tipo de envolturas plásticas. Esta basura se filtra por las rejillas del drenaje de las estaciones y se acumula en los cárcamos hasta formar una masa que obstruye los ductos y ocasiona fallas en las bombas.

Por ello, aunado a las acciones preventivas en la temporada de lluvias que se realizan junto con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) y las 16 alcaldías, el Metro pondrá en marcha un programa de mantenimiento sistemático a los cárcamos de las estaciones subterráneas.

Además, durante el año, el STC aplica un programa permanente de limpieza a sus dispositivos de desagüe, el cual incluye la contratación de camiones tipo Vactor. Por su parte, cuadrillas de personal del Metro también dan limpieza a los registros del drenaje municipal donde desaguan los cárcamos de las estaciones con la finalidad de que se mantenga la eficiencia de la red.

De enero a la fecha, con el apoyo del Sacmex, el STC ha realizado trabajos de desazolve en 86 puntos ubicados afuera de las estaciones, mismos que consisten en drenar las coladeras y retirar los tapones de basura acumulada.

Ante el problema de la basura, el STC recomienda a los usuarios ser cuidadosos, principalmente con desechos metálicos como latas o bolsas de frituras, pues al caer a las vías pueden provocar cortocircuitos o flamazos al paso del convoy, lo que deriva en cortes de corriente y la interrupción del servicio.

 

Con información de Primera Voz