De acuerdo con el Tratado de Extradición vigente entre México y España, este proceso para Emilio Lozoya podría tardar hasta cuatro meses, con posibilidades de que incluso el imputado quedara en libertad si no se realizan los protocolos debidos.

A la letra la legislación con vigencia para ambas naciones a partir de 1980 reza: “La detención de un individuo en territorio español o mexicano, buscado en su contraparte, tiene un plazo de 60 días tras el arresto para deportarlo”.

También indica que una vez concedida la extradición existe el plazo de otros 60 días para realizar la entrega del reclamado, quien en este caso es Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Si en dicho plazo el reclamado no ha sido recibido, será puesto en libertad por el país que le capturó”, enfatiza el Tratado de Extradición binacional.

En estos momentos, Lozoya se encuentra bajo prisión provisional por parte de las autoridades españolas, a efecto de evitar la evasión de la justicia y dar continuidad a los protocolos de extradición correspondientes.

Por su parte, Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR) se ha mostrado muy entusiasmado por esta captura y seguimiento en la investigación, al grado de que ya dijo en conferencia con el ejecutivo, que las indagatorias se ampliarán hasta los cómplices de Lozoya.

“En términos generales un asunto de esta naturaleza tiene otra serie de casos y cada uno de esos casos nosotros los vamos a seguir, contra quienes sean los responsables”, aseguró.

Cabe destacar que la FGR cuenta con una orden de aprehensión contra Emilio Lozoya Austin por el tema de los Agronitrogenados.

Con información de Primera Voz