De acuerdo con un estudio realizado por Nicholas Nicastro de la Universidad de Cornell, los gatos sólo usan los maullidos para manipular humanos, pues para el resto de las cosas dan sonidos distintos; por ejemplo, para comunicarse con otros gatos, utilizan gruñidos, o una especie de chillido agudo, que representa temor y desprotección.

El especialista sostiene que un maullido corto y uniforme indica que no se trata de una emergencia.

Por el contrario, cuando el maullido es largo y fuerte podría significar “atiéndeme, es urgente”.

Con información de Primera Voz