De acuerdo a una investigación realizada por Andréa Demirjian, publicada en el libro “Un mundo de besos”, al besar obtenemos beneficios para nuestro cuerpo reduciendo la presión arterial.

Al besar a nuestra pareja nuestro pulso se acelera, y está emoción, es la que promueve que nuestra presión sanguínea disminuya y corra mejor la sangre a nuestro órganos.
Los besos quitan el dolor de cabeza, dilatando los vasos sanguíneos que permiten que la sangre fluya para disminuir el dolor.

Y aunque suene raro, los besos combaten las caries, sí, suena asqueroso pero los besos promueven la limpieza bucal, ya que los líquidos de nuestras bocas funcionan como un tratamiento anticaries.

Si besamos podremos, incluso, quemar calorías entre 8 y 16 calorías por beso, aunado que tonificaremos y tensaremos los músculos faciales, ya que los besos estimulan el movimiento de muchos músculos de nuestra cara evitando la flacidez en cuello y mandíbula.

Si no sabes cómo reducir el estrés, besar nos relaja y restablece los químicos de nuestro cerebro, haciéndonos sentir alegres: la serotonina, dopamina y oxitocina se liberan para crear sensación relajante y de satisfacción.

 

Con información de Primera Voz