Durante la presentación del esquema para la contratación de medicamentos, el presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó el modus operandi de las grandes empresas farmacéuticas, de la corrupción y de delincuentes de cuello blanco. Señaló las simulaciones en las compras consolidadas que involucraban un tácito acuerdo para adquirir a sobreprecio otros productos.

Se trataba de un negocio con el dolor de la gente asociado a un gasto anual que oscilaba en 90 mil millones de pesos en el que se hacía una licitación, incluso una compra consolidada de mil 500 claves, se ponían de acuerdo y nada más vendían mil, y quedaban 500 sin compromiso de venta para que se adquirieran esas 500 por urgencia, ya sin ningún control, y por esas se pagaba dos o tres veces más el costo original.

Se ahorraban en mil productos 10 o 20%, pero en las 500 que no se ofrecían y que eran tratos directos había pérdida; la hacienda pública, “el presupuesto público perdía 200, 300%”. Aseveró que la polémica desatada por el desabasto es alentada por quienes creyeron que los cambios eran superficiales, por lo que advirtió que no habrá gatopardismo en torno a estos procedimientos.

Por su parte el secretario de Salud, Jorge Alcocer, indicó que las adquisiciones que se han concretado fueron hechas en noviembre de 2018, en el gobierno anterior. Sin embargo, anunció que por primera vez se realizará una compra consolidada que incluirá a 22 entidades para reducir costos, pues anteriormente, ante la escasez, se efectuaban compras urgentes a precios tres veces más altos.

López Obrador puso como ejemplo la compra de antirretrovirales para pacientes con VIH, considerados dentro de las compras estratégicas, en la que anteriormente se gastaban 3 mil 200 millones de pesos. Bajo un nuevo esquema de adquisición, para atender a 97 mil pacientes que no cuentan con seguridad social, se redujo el costo 57% con una inversión de mil 700 millones de pesos.

López Obrador destacó el esquema de compra consolidada con los estados porque, en muchos casos, estas partidas federalizadas se desviaban para convertirse en caja chica de los gobiernos locales. Lo que iba para las medicinas se desviaba a otros fines y había sobreprecio en la adquisición de medicamentos y monopolio. “¿Cómo es posible que 10 proveedores abastecieran 80 por ciento de todas las medicinas que compraba el gobierno?”, señaló el mandatario.

Se hizo referencia al caso Tabasco, cuyo gobierno ha enfrentado complicaciones para comprar los medicamentos, ya que las empresas se pusieron de acuerdo con el fin de que sólo algunas concursaran para su venta. El objetivo era reducir la oferta para encarecer los productos.

Alcocer, en tanto, agregó que para el resto del primer semestre el Instituto de Seguridad Social de Tabasco no ha podido adquirir medicamentos, o al menos no todos, porque nadie de la industria farmacéutica ha querido abastecerlo, a pesar de que se cuenta con el presupuesto suficiente.

 

Con información de Primera Voz