La obra de teatro “Las hijas de Aztlán”, se basa en una crítica sobre el machismo mexicano con un ácido humor, que suele caracterizar, el estilo cabaret.
La temática se basa en la lucha contra el frente Activo de Machos que buscan imponer la hombría, sobre la lucha de la comunidad LGBTTIQ y contra las feministas.

Son tres, Las hijas de Aztlán (La Tostada, La Enchilada, La Enmolada) quienes representan esta divertida tragedia, sobre la lucha por la equidad, en una sociedad machista que prefiere hacer caso omiso a la igualdad, antes que ceder a las mujeres, por verles como inferiores.

Aunque parece estereotipo no lo es, ésta obra es una verdadera carta para comprender lo necesario que es la unión social, para tener un progreso y volver a ser más humanos.
César Enríquez nos adentra donde el y el espacio logran salir de balance, reflejando el tinte político que es el cabaret; su actuación es tan realista que asusta pensar que así es el día a día, donde la impunidad sigue sobre las mujeres y las minorías de la sociedad mexicana, como resultado de la tradición machista, que lejos de ceder al cambio se intensifica de una forma más violenta.

Su mensaje conmueve, es crítica y exige un cambio desde la sociedad. Es una obra que se disfruta porque tiene como factor extra a la Compañía de Teatro Penitenciario, con actuaciones inigualables.

Las hijas de Aztlán, se presenta en el teatro La Teatreria, ubicado en Tabasco 152, colonia Roma Norte, del 9 de enero al 9 de marzo, con funciones los días miércoles, jueves y viernes a las 21:00 horas; y sábados a las 20:00 horas.

Con información de Primera Voz