Las Cuevas de Batu, o Batu Caves, son de los principales atractivos turísticos de Kuala Lumpur, son consideradas como el santuario hindú más conocido fuera de India. Están custodiadas por una enorme estatua dorada de 42 metros del dios Murugan, (Dios de la guerra y la victoria) Para adentrarse a la cueva, solo es posible a través de sus enormes escaleras, mismas que cambiaron de forma drástica el templo.

La escalera se forma por 272 escalones, que anteriormente eran de color natural y ahora se pintaron con tonos muy llamativos: naranja, morado, azul y rosa. Que sin la aprobación del Departamento de Patrimonio Nacional ni por el Consejo Municipal de Selayang, está apunto de perder su estado de Herencia de Malasia.

Un estudio realizado por Crimson Hexagon analizó el impacto de las escaleras de las Cuevas de Batu en las redes sociales tras el cambio de color. El análisis acabó mostrando el aumento de las publicaciones mensuales en Instragram, alcanzando el máximo histórico de fotografías del lugar en octubre. Observó que el tema más hablado en referencia a las cuevas históricamente ha sido los monos de cola larga que habitan el lugar, aunque desde que se pintaron las escaleras han conseguido ser el segundo tema más comentado. Pese a la fama conseguida a través de Instagram y Twitter, Muhammad Bakhtiar, Ministro de Turismo, Arte y Cultura de Malasia aseguró, que primero debe conservar y proteger el patrimonio nacional, por encima de la explotación turística.

 

Con información de Primera Voz