Rafael Tovar y de Teresa murió el 10 de diciembre de 2016. Su partida suponía dolor en las instituciones culturales, pero hoy resulta una verdadera catástrofe, pues no existe nadie a su nivel —al menos es evidente que no en este sexenio— capaz de llevar las riendas y políticas culturales del país; por eso se resquebraja ese sector.

Y es que, desde que entró en vigor la administración de Alejandra Frausto Guerrero, se olvidó por completo el proyecto cultural de diálogo con otros países que prestaban sus tesoros artísticos y recibían los nuestros en sus naciones para importantes exhibiciones.

De esta suerte, es un hecho la extinción de magnas exposiciones, por las que tanto cabildeó Tovar y de Teresa como presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y después como titular de la Secretaría de Cultura, para que los capitalinos disfrutaran de éstas en los más importantes recintos.

El exterminio lo confirmó a Excélsior en días pasados Gerardo Cedillo, subdirector técnico de la Coordinación de Artes Visuales del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), al afirmar que no existe proyecto alguno para magnas exposiciones durante esta raquítica administración.

Exposiciones por las que trabajó Tovar y de Teresa

Muchos recordarán esas exitosas muestras en las que incluso se generaron maratones de 24 horas para que la mayor cantidad de gente pudiera admirar obras del Renacimiento, de la cultura egipcia o del arte contemporáneo; aun así varias personas no lograron acceder en muchos casos y volvían al día siguiente a intentarlo e incluso pernoctaban afuera de los museos.

Fue una etapa romántica en las artes visuales de México, pues recuerdo cómo familias enteras tuvieron que esperar hasta 36 horas para poder ver las tan anunciadas y publicitadas exposiciones.

Por ejemplo, 600 mil visitantes admiraron los sarcófagos, esculturas y piezas egipcias que formaron parte de la exposición Faraón: el culto al Sol en el antiguo Egipto, que se exhibió en 2005 en el Museo Nacional de Antropología e Historia.

En 2014 llegó el universo de Yayoi Kusama. Obsesión Infinita, en el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo, maratónica muestra que congregó a 300 mil 800 asistentes en cuatro meses, con récords de hasta 16 mil 300 visitantes cada fin de semana.

Leonardo da Vinci y la idea de la Belleza y Miguel Ángel Buonarroti. Un artista entre dos mundos llegó en 2015 al Museo del Palacio de Bellas Artes, donde atrajo a 300 mil espectadores.

Por último, la muestra del artista Anish Kapoor, que se tituló como su nombre, consiguió 400 mil asistentes en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo en la zona cultural de Ciudad Universitaria.

Ataque a Tovar y de Teresa

Y por si no fuera poco el gesto grosero de privar a los capitalinos de manifestaciones culturales de otros continentes, la imagen de Rafael Tovar y de Teresa también fue vejada el pasado 22 de abril, cuando su retrato de gran formato que se exhibía en la Biblioteca de las Artes del Centro Nacional de las Artes, fue retirado.

Frente a la situación el hijo del intelectual, Rafael Tovar y López Portillo, denunció el acto en redes sociales y expresó: “Estoy verdaderamente furioso e indignado, pues acabo de enterarme que, por presiones del sindicato, retiraron la fotografía de papá que colgaba en la Biblioteca de las Artes, del Centro Nacional de las Artes.

Papá fue quien ideó y fundó dicha institución hace 25 años y por la debilidad mental, emocional y política de la nueva directora del Centro y de las personas que ahora están en la Secretaría de Cultura retiran su fotografía intentando borrar su legado”.

Obviamente la comunidad intelectual dejó ver su molestia y varias figuras calificaron el acto como “inadmisible, ofensivo y oprobioso”, mientras que otros describieron a los integrantes de la nueva administración como una “horda de inventados”.

Evidentemente las exposiciones son sólo una muestra de todos los proyectos, trabajos y logros de Tovar y de Teresa y, en definitiva… cuánta falta hace Rafael Tovar y de Teresa a la cultura en el país.

Con información de Esquivel para Primera Voz