La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México investiga la participación de grupos infiltrados en las protestas que realizaron organizaciones feministas por la violación de una menor que habrían cometido cuatro policías preventivos en Azcapotzalco, en cuyo caso por el momento la dependencia carece de una prueba de ADN para acusarlos, además de que existen inconsistencias en la declaración de la joven, por lo que se espera que acuda a identificar a sus agresores.

Ulises Lara, vocero de la PGJ, señaló que a pesar de todas las pruebas recabadas no se ha podido ubicar a los probables responsables tras asegurar que, desde que se tuvo conocimiento del hecho, se activaron los protocolos de violencia sexual y se realizaron a la joven los estudios periciales, médicos, químicos y psicológicos, “pero no tenemos una prueba científica para acusar a un policía o a varios. No es que la estemos negando”.

Comentó que se ha investigado a todos los integrantes del sector, a toda la gente en turno, “y si estuviéramos en condiciones de presentar un imputado es porque tendríamos 99% del ADN de posibilidad de confirmación, pero no se tiene y no vamos a fabricar culpables o encubrir a alguien”.

Lara dio a conocer que se inició una carpeta de investigación por los daños generados en la dependencia, donde el Ministerio Público determinará si existe otro delito. Por su parte, la procuradora capitalina, Ernestina Godoy, dijo que se revisan los videos que se tomaron durante las protestas realizadas por colectivos de mujeres en las instalaciones de la PGJ, pues no descartó la participación de grupos políticos.

 

Con información de Primera Voz