La Organización Internacional de la Salud agregó el agotamiento laboral, o síndrome de trabajador quemado a la Clasificación Internacional de Enfermedades, lo que se convertirá en una condición médica reconocida a nivel mundial a partir de 2020.

La OMS define el agotamiento laboral u ocupacional como “un síndrome conceptualizado resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo, el cual no se ha manejado con éxito”.

Es posible que una persona pueda sentir que no logra nada en el trabajo, odiar a clientes y colegas, y luchar para encontrar el coraje para levantarse de la cama. El síndrome del trabajador quemado, en el peor de los casos, puede hacer estragos en los trabajadores e incluso en empresas enteras.

En México es poco probable que esta medida se tome en serio por las décadas y décadas que las personas son explotadas en sus trabajos y la baja calidad de vida que esto ocasiona.

El agotamiento podría estar cableado en el ADN. Estudios han encontrado que este fenómeno es más común en niños con padres o hermanos “laboralmente quemados”. Si bien eso no implica necesariamente que sea un rasgo genómico, puede haber factores genéticos influyendo.

La recomendación final para evitar un diagnóstico de “agotamiento laboral” es casi obvia: trabaja con empeño dentro de los límites, y en el tiempo libre, enfócate en algo que disfrutes o encuentres satisfactorio.

Con información de Primera Voz