Las donaciones de sangre contribuyen a salvar vidas y a mejorar la salud. Existe una necesidad constante de donaciones regulares, ya que la sangre sólo se puede conservar durante un tiempo limitado y luego deja de ser utilizable. Las donaciones regulares de sangre por un número suficiente de personas sanas son imprescindibles para garantizar la disponibilidad de sangre segura en el momento y el lugar en que se precise. Algunos de los casos en los que se puede requerir una transfusion son:

  • Las  mujeres con complicaciones obstétricas (embarazos ectópicos, hemorragias antes, durante o después del parto, etc.)
  • Los niños con anemia grave
  • Las personas con traumatismos graves provocados por las catástrofes naturales y las causadas por el hombre
  • Pacientes que se someten a intervenciones quirúrgicas y médicas complejas, y enfermos de cáncer

Los requisitos para donar son: tener entre 18 a 65 años, una identificación vigente, ayuno de ocho horas, no acudir desvelados, pesar más de 50 kilogramos, considerarse una persona sana y disponer de tiempo.

Con información de Primera Voz y ONU