Cada vez circula más información acerca de la copa menstrual, aunque aún no se ha popularizado su uso en México. La copa menstrual sustituye el uso de los tampones o toallas sanitarias, es fabricada en silicón o látex y se introduce en la vagina para recoger la sangre de la menstruación.

En España, se realizó una investigación con 3,319 mujeres en la que se concluyó que la copa menstrual es un método seguro y eficaz; el 70% de quienes las han utilizado aseguraron que lo prefieren.

Los investigadores se han centrado en comprobar la efectividad del sistema en cuanto a las posibles fugas y a sus posibles efectos adversos graves. También han realizado estimaciones sobre los costos y beneficios medioambientales.

Una gran opción para zonas marginadas

“Encontrar un sistema efectivo para los días de menstruación es fundamental para todas, pero se convierte en un gran problema en países pobres. La escasez de medios económicos y la carencia de medios para protegerse los días de la menstruación pueden afectar a muchas mujeres en su vida diaria, en su educación y en sus posibilidades de encontrar un trabajo” explican los investigadores.

Regina Cárdenas, ginecóloga de la Clínica Universitaria de Navarra es una defensora de la copa menstrual: “He trabajado mucho en África y allí la menstruación es un drama. No se trata solo de la estigmatización, sino de la mera pobreza que no les permite una higiene adecuada” detalla.

Aunque en principio una copa menstrual puede parecer cara, a largo plazo son más económicas pues su vida útil es de hasta 10 años.

Con información de Primera Voz y El País