Antes de Cristo la cerveza ya hacía felices a muchas culturas, aunque bajo técnicas menos sofisticadas como se conoce ahora. El perfeccionamiento de su preparación llevó a convertirla en la bebida número uno en todo el mundo, favorita para disfrutar en una charla, en un partido de fútbol o incluso ha sido la musa de algunos escritores.

Hoy, en el Día Internacional de la Cerveza, Primera Voz presenta a tres leyendas de la pluma que tuvieron relación con esta bebida que hace disfrutar a todos e incluso ha sido objeto de diversos estudios que revelan sus beneficios.

William Shakespeare

A este dramaturgo isabelino, piedra angular de la literatura universal, se le adjudica una frase que reza “Un cuarto de litro de cerveza equivale al platillo de un rey”. Con estas palabras el autor de “Otelo” no sólo magnificaba la bebida, también recordaba con orgullo sus raíces.

Y es que el Bardo de Avon tuvo contacto muy de cerca con la cerveza a partir del trabajo de su padre, John Shakespeare, quien, conforme a los registros de la época, se dedicaba a ser catador. Su responsabilidad era verificar medidas, pesos e incluso sabores y procesos de preparación en las tabernas o posadas de la época, puesto que más tarde lo llevó a desempeñar puestos públicos municipales.

De acuerdo con relatos orales de Stratford, su método de inspección era entrar en un establecimiento, pedir una cerveza, derramar la mitad del tarro en el asiento, ocuparlo mientras bebía y al finalizar esperar media hora para levantarse, si el líquido que se había secado en su ropa era pegajoso, entonces no había sido bien preparada la cerveza.

Charles Bukowski

Autor de novelas, relatos y poemas que hablan de sexo, alcohol y muerte. La gris, pero atrayente literatura de Bukowski hace que todo mundo se envicie con novelas como “Mujeres”, “Pulp” o “Hollywood”.

Y dentro de su producción literaria el escritor cuenta con un poema titulado “Cerveza”, del cual se reproduce a continuación un fragmento:

No sé cuántas botellas de cerveza
consumí mientras esperaba que las cosas
mejoraran.
No sé cuánto vino, whisky
y cerveza,
principalmente cerveza
consumí después
de haber roto con una mujer
esperando que el teléfono sonara
esperando el sonido de los pasos,
y el teléfono no suena
sino mucho más tarde
y los pasos no llegan
sino mucho más tarde.
Cuando el estómago se me sale
por la boca,
ellas llegan frescas como flores en primavera:
-“¿Qué carajo hiciste?
Llevará tres días antes de que puedas cogerme”
Una hembra dura más
vive siete años y medio más
que el macho, y toma muy poca cerveza
porque sabe que es mala para la
silueta.

Edgar Allan Poe

El escritor bostoniano, célebre por sus cuentos de terror y poemas románticos y góticos dijo alguna vez “¿Qué importa si el tiempo avanza, si hoy estoy tomándome una cerveza?”. Esta frase puede adoptarla todo el mundo, ya que estaba en lo cierto.

Y aunque entorno a su muerte se apuntan como causas el alcoholismo y otras adicciones, lo cierto es que todo es un rumor que nadie ha podido comprobar y que parece quedará en un misterio, así como muchos de sus cuentos.

La mejor manera de celebrar este ‪2 de agosto‬, es con una cerveza y por qué no, con la lectura de alguno de los cuentos de este escritor icónico, por ejemplo “Corazón delator”, será una agradable experiencia combinar el sabor de la cerveza con la adrenalina de ser cómplice del asesinato del “ojo de buitre”.

 

Con información de Esquivel para Primera Voz