Ayer desfilaron en Paris, por octava vez consecutiva,  al menos 50 mil “chalecos amarillos”.

Los manifestantes salieron a la calle con protestas que desataron violencia callejera, que el presidente Emmanuel Macron calificó como un “ataque a la República”.

Una vez más, una violencia extrema vino a atacar la República, a sus guardianes, a sus representantes, a sus símbolos. Quienes cometen estos actos olvidan el corazón de nuestro pacto cívico. Se hará justicia. Todos deben serenarse para que pueda producirse el debate y el diálogo”, externó el presidente francés.

Esta fue la primera movilización de 2019, pese a las concesiones del Ejecutivo, que había llamado a debatir las reivindicaciones del movimiento.

 

Con información de Primera Voz y El Heraldo de México.