Luego de recorrer alrededor de 4.000 km desde Honduras durante más de un mes, los integrantes de la primera caravana migrante  tendrán que iniciar desde México los trámites para solicitar asilo político en Estados Unidos.

Tal como lo dijo el presidente norteamericano, Donald Trump, la frontera sur de dicho país está blindada para impedir su llegada.

La mayoría de los latinoamericanos permanecen en Tijuana, en un albergue.

El domingo cerca de 500 migrantes intentaron entrar ilegalmente al país pero fueron atacados con gases lacrimógenos y balas de goma.

Mientras tanto otros grupos continúan su ruta hacia el país vecino para intentar cruzar la frontera y establecerse en él. 

Coninformación de Primera Voz y Animal Político