Ante los 926 casos de discriminación a nivel nacional por motivos de religión que ha registrado la Iglesia La Luz del Mundo desde la detención de su líder Naasón Joaquín García, dicha organización envió solicitudes de intervención al presidente Andrés Manuel López Obrador, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la Fiscalía General de la República (FGR) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) para que se emitan medidas precautorias a favor de los fieles.

En el documento, la Iglesia La Luz del Mundo dice confiar en la pronta intervención del presidente “para frenar esta ola de violencia y odio que, de seguir, afectará sensiblemente la seguridad y paz pública que tanto necesita nuestro país”.

Solicitó además su “intervención oportuna e inmediata” y girar instrucciones “para que a la brevedad se diseñen y adopten las medidas necesarias para frenar la ola de violencia que los medios de comunicación está propiciando para que se conduzcan y actúen en un marco de respeto hacia los ciudadanos mexicanos, que por ser parte de una ideología religiosa han sido víctimas de los más viles ataques”.

Esto a raíz de que el autoproclamado “apóstol de Jesucristo”, Naasón Joaquín García, fue detenido el pasado martes en California acusado de abuso de menores y pornografía infantil.

Silem García, vocero de esta asociación religiosa, dijo que “a raíz de las irresponsables declaraciones del fiscal general de California, quien violentó de manera irresponsable los principios de presunción de inocencia y debido proceso, lo cual generó un clima de odio y discriminación, se han generado condiciones para un linchamiento mediático en contra de nuestra comunidad religiosa”.

Los actos de discriminación “han sido tanto de particulares como de autoridades en los países que tiene presencia la Iglesia”. Indicó que se han documentado diversas manifestaciones verbales directas y a través de redes sociales “atentando en contra de la dignidad de los fieles, llamándolos ‘fanáticos’, ‘ignorantes’, ‘coludidos’, ‘violadores’”, entre otros.

Silem García agregó que ha habido agresiones físicas. “Las mujeres de nuestra Iglesia son criticadas y mal vistas por vestir con falda negra, pero ahora, no solamente son señaladas sino que se han documentado ataques mayores en contra de ellas como tocamientos acompañados con expresiones altamente cargadas de discriminación”.

Indicó además que estas agresiones “se han extendido hasta los niños y las niñas en las escuelas, y es el caso que, son los propios docentes quienes han inducido a la burla pública y la exclusión” de los menores, y que también se han vandalizado templos.

Los casos de discriminación se han presentado principalmente en Jalisco, donde se han documentado 96 quejas.

 

Con información de Primera Voz