El fósil de dinosaurio carnívoro más antiguo conocido hasta la fecha, perteneciente al periodo Triásico -hace 233 millones de años- ha sido identificado en lo que hoy es el sur de Brasil.

Los restos fueron encontrados mientras los investigadores de las universidades Federal de Santa María y de Sao Paulo excavaban cerca de la ciudad de Santa María en Rio Grande do Sul.

Lo llamaron Gnathovorax cabreirai, que combina el nombre del investigador acreditado con el descubrimiento, Sergio Furtado Cabreira, con una traducción suelta del latín que significa “una mandíbula para devorar cosas”.

El fósil estaba intacto y en excelentes condiciones, tanto que pudieron meter la cabeza en un scanner CT, lo que les proporcionó información sobre el cerebro de la antigua criatura. Se cree que tenía buen equilibrio y buena vista, dos características que habrían ayudado al dinosaurio a usar sus afilados dientes y garras para capturar y comer presas.

El dinosaurio habría tenido aproximadamente tres metros de largo y habría pesado aproximadamente una tonelada. Debido a su edad, los investigadores creen que el fósil representaba un depredador de primer nivel, el más grande en el área donde vivía.

El estudio del esqueleto fosilizado sugirió que Gnathovorax cabreirai estaba relacionado con un grupo de dinosaurios terópodos conocidos como Herrerasauridae.

Este hallazgo sugiere que Gnathovorax cabreirai se puede usar para comprender mejor los rasgos de los primeros dinosaurios carnívoros anteriores a las especies más famosas, como el Allosaurus y el Tyrannosaurus Rex, que eran mucho más grandes y llegaron decenas de millones de años después. Señalan que la evidencia fósil de dinosaurios de la época es bastante escasa, lo que hace que el nuevo hallazgo sea aún más importante.

 

Con información de Primera Voz