El feminicidio infantil es un acto aberrante en el país, el año pasado, cada cuatro días una niña menor de 14 años fue asesinada de manera violenta, con un nivel de salvajismo que da terror y preocupa.

Este año cada 60 horas una niña es víctima de feminicidio, sólo entre enero y febrero se reportaron 22 feminicidios de niñas y adolescentes.

El Director Ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en Mexico (REDIM) Juan Martín Pérez García, describe el feminicidio (infantil) como los asesinatos que ocurren por parte de un varón o una persona cercana a la mujer y que tiene una relación de poder, de dominio o vínculo emocional, “lamentablemente la presencia de feminicidio infantil o de mujeres adolescentes, cada vez está más presente, uno de cada diez feminicidios en México, es de una adolescente o una menor de edad”.

Este acto cruel tiene entre sus rasgos el abuso sexual, estrangulamiento, ahogamiento, apuñalamiento y golpes hasta causar la muerte. Así como razones de odio por género.

En México no están tipificados los asesinatos de niñas como “feminicidio infantil”, la cifra es alarmante, sólo de 2013 a 2018, medios contabilizaron más de 821 niñas violentadas de manera brutal.

“Con mucha frecuencia las mujeres adolescentes son víctimas de feminicidio en una lógica de violencia extrema. Antes de que un hecho feminicida ocurra, hay evidencia de que existió violencia; en el caso de adolescentes o niñas cuando comienzan a romper los roles esperados hacia una mujer o que toman desiciones sobre sus vidas y su cuerpo son ‘disciplinadas, sancionadas o corregidas’ por la cultura machista (…) son mucho más fuertes las reprimendas con las mujeres. Estás son expresiones de violencia machista que puede llegar al feminicidio en casos extremos”, señaló Juan Martín.

Las Estadísticas Vitales de Mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) -integrada por certificados de defunción de la Secretaria de Salud, con las Defunciones Femeninas con presunción de homicidio- los registros que este órgano tiene son de 2016; los decesos de menores de cero a 14 años, el 20 por ciento se cometió contra niñas menores de un año, 160 casos; 227 casos sobre niñas de cuatro años y 153 casos sobre niñas de entre cinco y nueve años; respecto a las menores de entre diez y 14 años hubo 251 casos.

En los reportes, 202 niñas perdieron la vida por arma de fuego, seguido de ahorcamiento, uso de objetos punzo cortantes y ahogamiento. La violencia sexual causó la muerte de 9 niñas y, el uso desmedido de la fuerza corporal se suma al uso de agresiones con gases, plaguicidas, veneno, drogas y fuego.

La mayoría de los feminicidios infantiles se dan en los entornos de las menores por gente cercana o que conocen a la víctima: padrastros, padres, tíos, vecinos, hermanos, primos, profesores de escuela, novios, ex novios, y en menor medida, por las madres y abuelas.

Cronología Criminal de 2019

  • 2 de enero: Camila de nueve años. Secuestrada, violada y estrangulada en Valle de Chalco, Edomex.
  • 29 de enero: Giselle de 11 años, asesinada en Ixtapaluca, Edomex.
  • 5 de febrero: Josely de 11 años. Asesinada en Morelia, Michoacán.
  • 20 de febrero: menor de cuatro años. Asesinada, buscaban enterrarla en tambo de plástico en Acolman, Edomex.
  • 20 de marzo: menor de dos años. Abusada sexualmente en Gustavo A Madero, Cdmx.
  • 1 de abril: Jenifer de 16 años. Desparecida, asesinada en Iztapalapa, Cdmx.
  • 18 de mayo: Nalley de 15 años. Secuestrada, violada, asesinada en Puebla.
  • 31 de mayo: Itzel de siete años. Asesinada enterrada en paraje semidesértico en Sonora.
  • 28 de junio: Emily de dos años. Asesinada a golpes en Ecatepec, Edomex.
  • 5 de julio: Esmeralda de nueve años. Asesinada en Ocotlán, Jalisco.
  • 11 de julio: Daniela. Asesinada en Tlalpan, Cdmx.
  • 12 de julio: América de tres años. Asesinada con golpes y quemaduras en Guerrero.
  • 14 de julio: menor de 12 años. Hallada desnuda con quemaduras y huellas de tortura en Atizapán, Edomex.
  • 17 de julio: menor de dos años. Padre la asesina a golpes en Ecatepec, Edomex.
  • 30 de julio: Teresa de diez años, asesinada a golpes en Tenango Del Valle, Edomex.
  • 20 de agosto: Patricia de 12 años. Desparecida encontrada abusada sexualmente en matorrales de Chilón, Chiapas.

Es importante mencionar, que esta cronología, no enuncia a muchas más víctimas que tienen de 17 años en adelante, al alcanzar la tipificación como feminicidio y que lastimosamente son quienes se encuentran en la alta cifra del delito en nuestro país, donde se asesinan a siete mujeres cada 24 horas de acuerdo a ONU Mujeres.

Aunado a que 2019 registra la muerte de una niña cada 2.6 días, siendo Estado de México el que encabeza la mayor incidencia, seguido de Chiapas y Coahuila.

La endeble legislación

Las autoridades clasifican de pésima forma el delito de feminicidio, donde el feminicidio infantil no está tipificado como delito porque no considera “mujeres” a las menores.

El Director Ejecutivo de REDIM no observa una estrategia eficiente y articulada que atienda y frene todas las formas de violencia contra niñas y mujeres adolescentes.

Pese a que entre los derechos de las mujeres se encuentran establecidos el “no sufrir discriminación ni violencia por el solo hecho de nacer mujeres, no ser maltratadas ni asesinadas por sus parejas o ex parejas, a no vivir con miedo, no ser agredidas sexualmente (…) tienen derecho a expresarse libremente a hablar alto y reclamar sus derechos sin miedo”, no es la realidad de las mujeres adultas, jóvenes y niñas mexicanas.

Hace aproximadamente nueve años la Red por los Derechos de la Infancia en México hizo la campaña “Las Niñas También Cuentan” que mostró la desigualdad sustantiva que hay entre niños y niñas y cómo las políticas públicas para la población femenina menor de 18 años carecen de enfoque de género, considerando tres elementos, que a pesar de haber pasado casi una década, siguen vigentes en el contexto actual del país:

  1. El movimiento feminista teóricamente dejó detrás a las niñas. No las consideró mujeres desde una visión adulto céntrica y es ONU Mujeres quienes comienzan a tomar el tema de niñas y mujeres.
  2. La agenda de derechos de infancia suele ser conservadora y adulto-céntrica, pese a que se hable de derechos humanos no había hasta hace diez años una clara visión de enfoque de género. Sigue siendo escaso, que en la práctica, en las acciones cotidianas para niños y niñas y sus derechos se haga un enfoque de género explícito para las niñas.
  3. Debe visibilizarse que la violencia con niños y niñas empieza como uno de los elementos básicos para que se conserve la violencia hacia las mujeres adultas. Seis de cada diez mujeres víctimas de violencia iniciaron con esa experiencia de vida desde pequeñas. Urge desarrollar acciones preventivas o afirmativas con las niñas y mujeres adolescentes.

Desde hace 70 años las naciones del mundo adoptaron el compromiso de fomentar los derechos humanos y libertades sin discriminación de sexo, raza, idioma y religión.

Nueve años después, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, instrumento de la ONU para la protección de los derechos de las mujeres, poco se ejerce en México en el ámbito de jurisprudencia.

Existe la resolución 1325 del 2000, que reconoce el impacto desproporcionado de los conflictos en las mujeres y niñas; en ella se promueve su participación en el mantenimiento y consolidación de la paz.

Es hasta 2010 cuando ONU Mujeres impulsa la igualdad de género. Sin embargo, Juan Martín explica que respecto a este ámbito jurídico existen muchos vacíos:

“En un primer bloque de procuración de justicia, que correspondería a las evidencias, al tipo penal, a la manera en que el Ministerio Publico va a configurar todos los elementos para poder procesar a un presunto responsable, es donde tenemos la mayor cantidad de fallas -que no son atribuidas sólo al feminicidio-, son extremas: graves violaciones a la cadena de custodia; no sé respeta ni se cuida de manera apropiada las escenas de crimen, se suele responsabilizar a las víctimas y a cuestionar su conducta sexual o pública, justificando con ello, los acontecimientos”

“Otro elemento, es ya un patrón, la filtración de la carpeta de investigación para denostar a las víctimas, hay un control mediático de parte de las autoridades, y cuando muy poquitos de esos casos llegan a judicializarse, el poder judicial, que además no tiene perspectiva de género, suele declarar nulos los procedimientos o señalar que hubo violación a las garantías judiciales de los responsables.

Entonces hay una práctica institucional, desaseos, poca eficiencia que lleva a que estos delitos sean poco sancionados”

Pero ¿qué afectación genera socialmente el feminicidio infantil, qué responsabilidad y deuda tenemos como sociedad para las víctimas?, ¿podemos prevenir el feminicidio infantil, cómo, qué perfil debemos saber tiene un probable feminicida infantil, y qué debemos exigirle a las autoridades para erradicar estas formas brutales sobre nuestras menores? Léelo en la próxima entrega: “Feminicidio infantil, brutalidad impune” (Segunda parte)

Con información de Samatha Lara para Primera Voz