La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, entregó esta tarde al expresidente de Bolivia, Evo Morales, una medalla y un pergamino con el nombramiento de huésped distinguido por su destacada trayectoria en el ámbito político internacional.

La mandataria capitalina afirmó que deben defenderse los principios por los que se ha luchado siempre pero hay momentos en donde la ambivalencia, el no posicionamiento y el vacío son símbolos de cobardía.

“A todos nos juzga la historia, por eso hoy no solo le damos la bienvenida, sino que lo nombramos huésped distinguido de la Ciudad de México, de acuerdo con los protocolos de entrega de preseas que establecen que se podrá otorgar dicho nombramiento a jefes de gobierno locales e internacionales y figuras de trayectoria sea destacada”, expuso.

También indicó que, más allá de estos protocolos, esta distinción obedece a la labor de Morales como presidente constitucional de Bolivia, donde redujo la pobreza y logró el reconocimiento de los pueblos indígenas, entre otras acciones, en lo económico y lo social.

Por su parte, el expresidente de Bolivia agradeció la distinción e hizo un recuento de las acciones que realizó durante su gobierno y las condiciones en las que decidió renunciar al poder, tras las amenazas al pueblo de Bolivia por parte de sus adversarios. “No fue por cobardía, sino para cuidar la vida de las familias”, enfatizó.

Aseguró que su único delito es haber sido el primer presidente indígena de Bolivia y que se volverá a recuperar la democracia en su país con diálogo, pues la paz no se garantiza con intervenciones militares. Asimismo, aceptó la distinción a nombre de sus hermanos, los cuales, afirmó, aún se siguen movilizando por la defensa de la democracia.

 

Con información de Primera Voz