El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, despidió a 320 funcionarios de la oficina ejecutiva brasileña, de acuerdo a una promesa de campaña que el mandatario realizó, la cual se trata de despedir a funcionarios públicos cuyas ideologías políticas adhieran a la de los gobiernos de izquierda de Lula y Dilman Rousseff, informó el ministro de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni.

Agregó, “Este es un acto importante para que podamos sacar de la administración pública federal a todos aquellos que tienen una marca ideológica clara”.

La población brasileña se manifestó contra el despido masivo, ya que entre ellos se encuentran mujeres embarazadas y madres con bebés en edad de lactancia. Ante esto, el gobierno de Bolsonaro respondió que en esos casos particulares recibirán los “derechos e indemnizaciones, como determina la ley”.

Con información de Primera Voz y TeleSur tv